Festival de Cannes (día 9): Wes Anderson, Bellochio y Nanni Moretti

Director y actores de la película "A BRIGHTER TOMORROW" / SARAH MEYSSONNIER

Con Asteroid City, ayudado quizás por el cambio de decorado, Wes Anderson consigue reinventarse. Es un western, un corto de los Looney Tunes, una obra de teatro y también una película de alienígenas, pero sobre todo es una mirada hacia su propio proceso creativo de manera más pronunciada que hasta la fecha —cosa llamativa teniendo en cuenta lo mucho que sus películas han llamado siempre la atención sobre sus propias formas—.

Direcctor y actores de "Asteroid City". / MOHAMMED BADRA
Menos se reinventa Marco Bellocchio, que presenta en Cannes un largometraje después del sufrido serial convertido en película de seis horas que había traído al certamen el año pasado. Comparte con aquel el tema recurrente del Vaticano, aquí en primer plano para contar la historia de un niño judío secuestrado por la Iglesia en 1850 para ser bautizado forzosamente. Se mantienen la narración conformista con su inconcreción, como si aún contara con las licencias televisivas, y por supuesto con su manifiesta aversión por el Vaticano a la que aquí da rienda suelta, culminando con una celebratoria descripción de la toma de Roma de 1870. Algunas de las imágenes del Papa como figura tenebrosa y maniqueamente malvada llegan a resultar cómicas, principalmente por el escaso interés de Bellochio por desarrollar personajes y su preferencia por los monigotes.
Hace cuarenta años, Wim Wenders entrevistaba a una serie de directores de paso por Cannes para preguntarles si el lenguaje del cine se estaba muriendo. Ahora, Lubna Playoust retoma la propuesta en Chambre 999, formulando la misma pregunta a nombres actuales —empezando por el propio Wenders— entre los que se cuentan James Gray, Claire Denis, Albert Serra, Olivier Assayas o Alice Rohrwacher. La película se ha seguido de una conversación entre algunos de estos nombres, donde el desacuerdo ha acabado siendo aún más pronunciado.

David Zaslav. / SARAH MEYSSONNIER
Para quien quisiera una visión unánime de la trayectoria del cine, se han proyectado por la tarde dos episodios de un documental sobre los cien primeros años de historia de Warner Bros, lanzado por la propia compañía y al que han acudido el nuevo CEO de la compañía David Zaslav y su plana mayor. Por desgracia, es un documental que se centra en dar brillo a lo que considera sus activos más aprovechables a futuro, en detrimento de una defensa de la propia historia de la compañía
Para terminar, la segunda cita con el cine italiano del día: se estrenaba en Cannes la última película de Nanni Moretti, tiempo después de su estreno real en Italia (cosa inexplicable dada la rigidez del festival en estos temas). A pesar de titularse Il sol dell'avvenire, que podríamos traducir como un “vendrán tiempos mejores”, se trata de una película quejumbrosa sobre el estado del cine, tema más que respetable si no viniese bajo el paraguas de una de las películas más autocomplacientes que han pasado por competición hasta el momento. Moretti tira de telefilme cómico en que se interpreta a sí mismo, para mayor celebración de una sala predispuesta a la ovación tras los créditos desde antes de que empezara la película.
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