María Ángeles Martínez: "Para muchos, la violencia de género en los pueblos no existía"

La socióloga criada en Luarca recogió ayer en Madrid, en un acto al que asistió el ministro Planas, el premio nacional "Orgullo Rural"

María Ángeles Martínez recoge el premio de manos de Lorenzo Ramos, con Flor Tuñón y Azucena Rivas.

María Ángeles Martínez recoge el premio de manos de Lorenzo Ramos, con Flor Tuñón y Azucena Rivas. / UPA

Andrés Fernández

"Este premio me gustaría ofrecérselo a los hombres y mujeres que están luchando de una forma durísima para que la violencia de género se acabe». Con esas palabras, la socióloga María Ángeles Martínez, criada en Luarca y afincada desde hace décadas en Oviedo, agradeció ayer en Marid, en la sede del Consejo Económico y Social, el premio "Orgullo Rural" 2024 que le concedió la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA).

En un acto que contó con la presencia del ministro de Agricultura Luis Planas, Ángeles Martínez, experta en género y estudiosa de la violencia machista que se produce en el medio rural, fue distinguida por el esfuerzo que ha hecho durante su carrera investigadora en apoyo al entorno rural.

Recibió el premio a manos de Flor Tuñón, presidenta de la Asociación de Mujeres Campesinas de Asturias; de Azucena Rivas, secretaria de FADEMUR Asturias (Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales), y de Lorenzo Rivas, secretario general de UPA Federal. En su intervención, la socióloga agradeció "profundamente a las personas que me han otorgado este premio, por valorar un trabajo, que lamentablemente en los últimos tiempos está muy de moda».

La experta insistió en el enorme desconocimiento sobre la violencia hacia la mujer que vive en los pueblos. «Me acuerdo cuando empecé en 2008 con este tema, que se le comentaba a mis compañeros y su contestación era ‘¿para qué? Si allí viven cuatro ancianos y cuatro ancianas’. Ese es el concepto que se tenía de los pueblos; para muchos la violencia allí no existía. Y claro que existe».

También quiso recalcar durante su intervención las diferencias que existen entre la violencia en las ciudades y en las aldeas. «La violencia es la misma, la diferencia es el entorno social y el hábitat, por lo que las intervenciones no pueden ser las mismas».

María Ángeles Martínez se refirió además a los problemas que sufren las mujeres rurales a la hora de comunicar la violencia machista. «Recuerdo mujeres que no reconocían sufrir violencia de género porque no era física. Otras mujeres si la reconocían, pero no querían dar el paso unas veces por los hijos, y en otras ocasiones por el “qué dirán”. En las zonas rurales todo el mundo se conoce y estar en boca de muchas personas a nadie le gusta. También había muchas que no sabían a dónde tenían que acudir y, además, no tenían recursos económicos, y a la hora de separarse no podían porque no tenían nada". Esas situaciones son sobre las que va a seguir poniendo el foco el trabajo de la socióloga Ángeles Martínez.

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