Encuesta a 377.000 personas
Un estudio apunta que las restricciones a los vapeadores con sabores reducen el vapeo pero aumentan el tabaquismo entre jóvenes en EEUU
En los estados con limitaciones, el uso de cigarrillos electrónicos se redujo un 3,6% pero el consumo de tabaco tradicional aumentó un 2,2%

Imagen de archivo de una adolescente con un vapeador. / EFE
Montse Baraza
Mientras organismos como la OMS o la Unión Europea urgen a regular o a prohibir los cigarrillos electrónicos y en España el Ministerio de Sanidad ultima la Ley Antitabaco, que equiparará la regulación de los cigarrillos tradicionales a los electrónicos y al tabaco recalentando y por tanto prohibirá vapear en los mismos espacios en los que está prohibido fumar, en EEUU un nuevo estudio publicado en 'JAMA Health Forum' alerta sobre posibles efectos no deseados de las políticas contra el vapeo con sabores.
El estudio, basado en 377.000 encuestas a jóvenes de entre 18 y 29 años realizadas entre 2016 y 2023, ha revelado que las restricciones a la venta de cigarrillos electrónicos con sabores reduce su uso diario entre los jóvenes pero ha conllevado un aumento paralelo del consumo de tabaco convencional.
Así, los autores del trabajo vieron que con las restricciones aplicadas en los diferentes estados, el vapeo diario se redujo un 3,6%, lo que supone una caída de hasta el 80% con respecto a los niveles de 2018. Sin embargo, esta reducción vino acompañada de un aumento del 2,2% en el tabaquismo diario, lo que equivale a un incremento del 22% frente a las tasas previas a la aplicación de estas medidas.
Estos resultados sugieren a los autores del estudio que los cigarrillos electrónicos y los cigarrillos tradicionales funcionan como productos sustitutos entre los jóvenes: al restringirse el acceso al vapeo con sabores, algunos jóvenes adultos optan por volver o iniciar el consumo de tabaco convencional.
El caso de Maryland
No todas las restricciones generaron el mismo efecto. En el estado de Maryland, donde se prohibieron los sabores no mentolados solo en dispositivos desechables y de cartucho —pero se permitió el uso de sistemas abiertos y productos mentolados—, la política logró reducir tanto el vapeo como el tabaquismo. Este enfoque más específico, apunta el estudio, parece haber evitado el fenómeno de sustitución entre productos.
Los autores del estudio sugieren que esta estrategia podría ser un modelo para futuras regulaciones más efectivas y menos perjudiciales. Subrayan que los resultados evidencian que los dispositivos electrónicos de administración con nicotina y los cigarrillos convencionales son sustitutos económicos entre los jóvenes y concluyen que políticas que encarecen el vapeo con nicotina (por ejemplo, con impuestos), lo hacen menos atractivo (restringiendo los sabores) o directamente lo prohíben podrían tener como consecuencia no deseada el aumento del uso de cigarrillos combustibles entre los jóvenes.
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