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Controvertido anuncio

Trump vincula el uso de paracetamol con el autismo, contradiciendo décadas de estudios médicos

Las autoridades sanitarias de EEUU desaconsejarán a las mujeres embarazadas tomar el analgésico en las primeras etapas de la gestación y recomendarán un fármaco llamado leucovorina como tratamiento para el TEA

Los expertos rebaten las declaraciones de Trump y recuerdan que hay "décadas de estudios" que descartan la relación entre este fármaco con enfermedades cerebrales

Valentina Raffio

Barcelona

Donald Trump ha comparecido este lunes en la Casa Blanca para anunciar lo que ha calificado de "uno de los hallazgos médicos más importantes en la historia del país" que, según él, explica el origen del autismo. El presidente de EEUU ha afirmado que el paracetamol (comercializado como Tylenol en Estados Unidos) "se asocia a un aumento del riesgo de autismo" y ha avanzado que las autoridades sanitarias del país recomendarán a las mujeres embarazadas limitar el uso de paracetamol durante la gestación. Asimismo, aconsejarán un fármaco llamado leucovorina como tratamiento "para mejorar los síntomas del autismo".

"El Tylenol es muy peligroso", ha afirmado Trump, que ha planteado que el autismo "es algo artificial" y ha asumido algunas de las proclamas de la pseudoterapias: "La gente que no toma pastillas ni vacunas no tiene autismo" y ha apuntado que "en Cuba no tienen Tylenol, porque no tienen dinero, y allí no hay autismo". Asimismo, el presidente ha recomendado que las vacunas se suministren de forma separada a los niños y que se eviten algunas, como la de la hepatitis B: "La hepatits B se contagia por vía sexual. Un bebé no la necesita. Puede esperar a tener 12 años para recibirla", ha dicho.

Estas declaraciones han enfurecido a la comunidad científica internacional, que reprocha a Trump lanzar anuncios de este calado sin pruebas que lo respalden y, sobre todo, dando alas a especulaciones sobre algo tan sensible como el embarazo y las enfermedades del neurodesarrollo.

Polémica científica

Las polémicas declaraciones de Trump han suscitado una oleada de respuestas de científicos de todo el mundo. Y todos, al unísono, recuerdan que por el momento no hay evidencia científica clara que respalde este tipo de afirmaciones. Según explica Angélica Ronald, de Psicología y Genética en la Universidad de Surrey, "tenemos décadas de investigación sólida de distintos países que muestran que el paracetamol no causa autismo". En este sentido, la especialista afirma que hay incluso estudios con gemelos fraternos que demuestran que si uno tiene autismo, el otro normalmente no. "Si el paracetamol fuera la causa, ambos deberían verse afectados", argumenta la experta en declaraciones al Science Media Center (SMC).

"El paracetamol se ha estudiado durante décadas y es uno de los analgésicos más seguros para el embarazo", afirma Linden J. Stocker, especialista en medicina maternofetal en Southampton, quien tacha de "poco fiables" los "pocos estudios" que relacionan el consumo de este fármaco con problemas en la conducta de los niños. "Decirle a las embarazadas que no es seguro genera ansiedad innecesaria y puede privarlas de un medicamento efectivo para el dolor, algo que es realmente importante durante el embarazo", recalca el especialista en respuesta a las polémicas declaraciones de Trump.

Estudios reales

Hace tan solo un año se publicaron resultados de un estudio sueco, el más grande realizado hasta la fecha sobre esta cuestión, en el que se analizaron los datos de 2,4 millones de nacimientos para estudiar los posibles efectos del consumo de paracetamol en neonatos. "El trabajo no encontró relación entre paracetamol prenatal y autismo, TDAH o discapacidad intelectual. No hay relación dosis-dependiente. No existen pruebas sólidas que sugieran causalidad, y la alarma puede incluso reforzar la culpa materna y el estigma hacia las familias con hijos autistas", comenta Monique Botha, investigadora en el área de Psicología Social y del Desarrollo en la Universidad de Durham.

El presidente de EEUU, Donald Trump

El presidente de EEUU, Donald Trump / Associated Press/LaPresse / LAP

El año pasado se publicó un estudio con 2,4 millones de personas en el que no se confirmó que "no existe relación entre paracetamol prenatal y autismo, TDAH o discapacidad intelectual"

Según recuerda el profesor Dimitrios Siassakos, del University College de Londres, el autismo es una enfermedad del neurodesarrollo que, tal y como demuestran cientos de estudios, surge de múltiples factores como es el caso de la genética, complicaciones al nacer y otros elementos. "Cualquier asociación marginal con el consumo de paracetamol desaparece al considerar factores familiares", esgrime este científico, quien también concuerda en que "alimentar esta polémica puede hacer que las familias eviten uno de los medicamentos más seguros durante el embarazo cuando realmente lo necesitan".

Sobre una posible cura

Los expertos también se muestran escépticos sobre la propuesta de "curar" o tratar el autismo con leucovorina, una modalidad de ácido fólico usada frente a ciertos tipos de cáncer colorrectal y anemia. Los científicos recuerdan que los estudios realizados hasta la fecha no son concluyentes y que, por lo tanto, nada indica que puedan ser útiles frente al autismo. "Podría ayudar en aspectos muy específicos de comportamiento, pero el autismo es una condición genética, diversa y de por vida. Afirmar que existe un tratamiento general es engañoso y poco ético", señala Botha, quien también recuerda que por ahora no existe ni cura ni tratamiento definitivo para este trastorno del neurodesarrollo.

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