Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Actualización 23.8.1

'Milenial', 'streaming', 'turismofobia' o 'braguetazo', entre las nuevas palabras que la RAE ha incluido en su diccionario

La Real Academia Española ha presentado este lunes la nueva edición de su diccionario electrónico, que incorpora 330 novedades y que es previo a la publicación de una nueva versión del impreso el año que viene

Una edición del diccionario de la Real Academia Española.

Una edición del diccionario de la Real Academia Española. / Archivo

Madrid

Palabras de uso muy corriente en los últimos años como 'milenial', 'turismofobia', 'braguetazo', 'loguearse' o 'bocachancla' ya tienen un estatus oficial en la lengua española. La Real Academia Española las ha incluido en la versión electrónica 23.8.1 de Diccionario de la Lengua Española (DLE), que se ha presentado este lunes en su sede de Madrid. Otras palabras que también están en el uso cotidiano, sobre todo de los más jóvenes, como 'brutal' utilizado como sinónimo de 'magnífico', y 'chapar' en el sentido de cerrar un establecimiento, también forman parte de esta nueva versión.

La presente actualización, con "menos pretensiones" que otros años, es un avance del nuevo diccionario, la edición 24, "mucho más renovada y amplia", en la que está trabajando la RAE y que debería publicarse en 2026, según ha avanzado su director y presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), Santiago Muñoz Machado.

Muñoz Machado ha subrayado que es engañoso hablar solo de "palabras nuevas" en referencia a esas 330 novedades que presenta esta nueva edición electrónica del diccionario, ya que muchas de ellas son enmiendas, rectificaciones, mejoras, cambios de acepciones, lemas o etimologías. Pero sí que hay "un cupo de palabras nuevas e importantes que reflejan la revolución de las palabras que se está produciendo en este tiempo, impulsada sobre todo por la tecnología".

Extranjerismos crudos y temas de actualidad

Entre las voces incorporadas procedentes de internet, por ejemplo, se incluyen extranjerismos crudos, los que se deben escribir en cursiva, como 'streaming ', 'smartphone', 'crowdfunding' o 'login', y también palabras de sus repertorios como 'loguearse'. Del ámbito de las redes sociales, se registra 'hashtag', pero también como voz no preferida y escrita en cursiva, porque a la ya existente 'etiqueta' se incorpora ese mismo significado de palabra que, precedida de #, sirve para identificar los mensajes publicados sobre un tema.

Terminología vinculada con los conflictos políticos del presente como 'bioterrorismo' o 'eurofobia', con sus derivados, se han incluido en el diccionario, como también lo han hecho palabras o expresiones relativas al mundo del espectáculo: 'alfombra roja' para describir la que suele recibir a personalidades en eventos, 'juguete roto' como personaje público que ha perdido relevancia, 'biblia' para designar el texto que describe a los personajes y el argumento de una serie de televisión, o 'microteatro' para las piezas escénicas de corta duración.

Del lenguaje más callejero se han añadido hacer un 'simpa', equivalente a un 'pagadiós' en Argentina, para cuando uno se va de un sitio sin pagar la cuenta, al igual que 'farlopa' como sinónimo de cocaína o 'marcianada' para describir una cosa muy extraña. Cercanos a 'chapar' se incluyen también varias acepciones nuevas de 'chapa': un tapón en baloncesto, un servicio de prostitución masculino o un discurso pesado o difícil de aguantar.

Ciencia y americanismos

Se incorporan muchos términos relacionados con la salud: 'episodio' para designar fases clínicas o 'eco' como equivalente a 'ecografía'. 'Infeccioso' o 'infecciosa' acogen ahora dos significados más para personas o animales que adquieren una enfermedad infecciosa, y se añade el sustantivo 'infecciosidad'. El diccionario incluía ya 'narcolpesia', pero ahora se incorpora 'narcoléptico'. Enfermedades de la piel como la 'rosácea' ingresan en el diccionario, como también lo hace 'autovacuna'. Los hay que, dentro de ese universo, están muy vinculados con la tecnología, permanente fuente de nuevo léxico: es el caso de 'exoesqueleto'.

En biología, se ha enmendado 'simbiosis' e incluido nuevos términos que designan procesos vinculados a esta. Se ha agregado al diccionario 'alelopatía', que explica el proceso con el que una planta segrega sustancias que influyen en otro ser vivo. Y también 'pulmón verde' como zona de vegetación que contribuye a purificar el aire. 'Engelante' es la lluvia o la niebla que forman gotas de agua a una temperatura por debajo de cero grados.

También hay palabras que llegan del otro lado del Atlántico, como 'chamaco' o 'chamaca', que denomina al niño/a, chico/a o hijo. Del mundo de los videojuegos se ha añadido 'tángram', y entre las que reflejan nuevos hábitos sociales están 'autoconsumo', 'crudivorismo', 'piercing' o 'outlet', con algunas muy vinculadas con la gastronomía como 'texturizar' y 'truficultor/a'.

Expresiones y palabras que parecen estar ahí de toda la vida reciben por fin su reconocimiento, como 'ajo y agua' para expresar que hay que conformarse con una situación dada o 'sonrojante' para describir algo que produce sonrojo.

Al término 'mena', acrónimo de menor extranjero no acompañado, se le añadió ya a principios de este año, a causa de la polémica desatada, que es una palabra que se "utiliza a veces con carácter despectivo", y así ha quedado recogido en esta nueva edición del diccionario.

Procesos lentos y diferentes fuentes

"Ninguna de estas novedades es un capricho de los académicos, como algunas veces se piensa", ha explicado el director de la RAE, Santiago Muñoz Machado. "No es que se nos ocurra los jueves por la tarde alguna genialidad y la incorporemos al diccionario. El proceso es, siempre, un proceso lento".

La responsable del Instituto de LexicografíaElena Zamora, ha señalado por su parte que esas novedades llegan al diccionario no solamente a sugerencia de los lingüistas, sino también a veces por demandas de grupos sociales o asociaciones cívicas, citando 'autoconsumo' como ejemplo.

Respecto a los extranjerismos crudos, cada vez más presentes, Zamora ha dicho que "no queda más remedio que registrar, al menos de momento, esas palabras extranjeras, esperando que en algún momento el gusto cambie y se utilicen otras". Porque, ha concluido, "son los hablantes los que tienen realmente el poder y los que van marcando el rumbo de las decisiones de la Academia".

TEMAS

Tracking Pixel Contents