Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Cartas al director

La indignación de un hombre ante la dificultad de hacer cualquier trámite hoy en día: "Hablar con una persona se convierte en un lujo"

Denuncia que esta situación "afecta especialmente a personas mayores"

Un hombre hablando por teléfono

Un hombre hablando por teléfono / Freepik

Óscar Canto Iglesias (Majanicho)

Intentar resolver hoy cualquier trámite sencillo se ha convertido en una prueba de paciencia. Llamas a una compañía, a un banco o a un servicio público y, antes de poder hablar con una persona, debes atravesar un laberinto de opciones automáticas, voces grabadas y respuestas que rara vez encajan con tu problema real.

El mundo digital, ha traído ventajas evidentes, pero también una pérdida progresiva del trato humano. Cada vez es más difícil explicar un problema concreto, matizar una situación o simplemente ser escuchado. Todo parece diseñado para encajar en casillas predefinidas, como si las personas fuéramos formularios.

Puedes leer todas las cartas de los lectores aquí

Esta situación afecta especialmente a personas mayores, pero también a cualquiera que necesite algo tan básico como comprensión o flexibilidad. No se trata de rechazar la tecnología, si no de recordar que los servicios existen para servir, no para deshumanizar.

Quizá haya llegado el momento de preguntarnos si avanzar siempre significa hacerlo más rápido, o si a veces avanzar, también implica parar, escuchar y volver a poner a las personas en el centro. Porque si ya falta empatizar, esto creo que no nos va a ayudar.

Tracking Pixel Contents