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Alerta temprana

Los cambios biológicos asociados al párkinson pueden aparecer hasta 12 años antes del diagnóstico clínico

Un programa de la biofarmacéutica Grifols combina IA, proteómica avanzada y datos del mundo real para identificar biomarcadores que podrían ayudar a predecir el riesgo de padecer la enfermedad

Ping pong contra el párkinson en Torelló (archivo)

Ping pong contra el párkinson en Torelló (archivo) / El Club Tenis taula Torelló

La biofarmacéutica catalana Grifols, compañía global del sector salud líder en medicamentos derivados del plasma, ha dado a conocer este martes los datos del estudio piloto de su programa Chronos-PD, que muestran que los cambios biológicos asociados a la enfermedad de Parkinson (EP) pueden aparecer más de una década antes del diagnóstico clínico, un hallazgo con importantes implicaciones para la detección y la intervención tempranas, reseña la compañía.

Los datos se han publicado en 'medRxiv' y se presentarán a través de 13 pósteres y ponencias en la Conferencia Internacional sobre Enfermedades de Alzheimer y Parkinson que tiene lugar del 17 al 21 de marzo en Copenhague (Dinamarca). Chronos-PD es un programa pionero impulsado por Alkahest, filial de Grifols, diseñado para identificar los primeros indicios de la EP años antes del diagnóstico clínico.

Muestras de plasma

A partir de muestras de plasma recogidas a lo largo de 15 años, el programa combina inteligencia artificial, proteómica (el estudio a gran escala de las proteínas) avanzada y datos del mundo real para identificar biomarcadores que podrían ayudar a predecir el riesgo de padecer la enfermedad y orientar los tratamientos futuros.

El estudio, financiado por la Fundación Michael J. Fox, ha analizado más de 2.600 muestras de plasma longitudinales procedentes de casos de párkinson

El estudio de prueba de concepto, financiado por la Fundación Michael J. Fox para la Investigación de la Enfermedad de Parkinson (MJFF), ha analizado más de 2.600 muestras de plasma longitudinales procedentes de casos de párkinson y controles rigurosamente emparejados, y ha medido más de 25.000 tipos de proteínas utilizando cuatro plataformas proteómicas complementarias, lo que, subraya la compañía, lo convierte en el estudio proteómico longitudinal más exhaustivo sobre la enfermedad realizado hasta la fecha.

Los investigadores han podido seguir la evolución de distintas proteínas plasmáticas a lo largo del tiempo en personas con párkinson, lo que podría ayudar a establecer un sistema de alerta temprana

El estudio piloto ha analizado muestras de plasma longitudinales que abarcan un periodo de hasta 12 años antes del diagnóstico de la dolencia y 9 años después. Esto ha permitido a los investigadores seguir la evolución de distintas proteínas plasmáticas a lo largo del tiempo en personas con párkinson, lo que podría ayudar a establecer un sistema de alerta temprana.

Los investigadores han confirmado biomarcadores de la enfermedad descubiertos anteriormente y han identificado biomarcadores tempranos reproducibles de la dolencia, validados en hasta cinco cohortes independientes. El estudio también ha revelado nuevos biomarcadores tempranos de esta enfermedad, incluida una importante modulación del eje CXCL12-moléculas de adhesión celularintegrina, una red de señalización que regula el tráfico leucocitario y la integridad de la barrera hematoencefálica, y que está implicada en la neuroinflamación asociada al párkinson.

"Estos nuevos datos de prueba de concepto aportan información adicional sobre la biología y la progresión de la EP, años antes de su detección clínica. Los resultados también validan la plataforma Chronos, con posibles aplicaciones más allá de la EP. Retroceder en el tiempo para buscar los primeros signos de la enfermedad puede ayudar a acelerar y, en última instancia, a desarrollar nuevos diagnósticos y tratamientos modificadores de la enfermedad", señala el doctor Jörg Schüttrumpf, 'Chief Scientific Officer' de Grifols

Muestras biológicas

Pese a los avances logrados en las últimas décadas, todavía no se conocen con exactitud los factores que dan inicio a la enfermedad que en España afecta a unas 160.000 personas. En la actualidad, los médicos utilizan una combinación del historial médico del paciente, la exploración física y las pruebas de imágenes cerebrales para diagnosticarla, señala la compañía.

Sin embargo, cuando se detecta la enfermedad, a menudo ya es demasiado tarde para ralentizar su progresión, y mucho menos para revertir el daño causado, se enfatiza. Esto hace que los biomarcadores de detección temprana sean una de las necesidades médicas "más urgentes" para avanzar en las intervenciones terapéuticas destinadas a detener o incluso revertir la enfermedad antes de que sea demasiado tarde.

Archivo - Sede de Grifols en Sant Cugat del Vallès (Barcelona)

Sede de Grifols en Sant Cugat del Vallès (Barcelona) / David Zorrakino/Europa Press - Archivo

El repositorio de muestras de plasma de la EP de Grifols es solo una pequeña parte de los más de 100 millones de muestras que la compañía ha recogido a lo largo de casi 15 años. Su banco propio es una de las mayores colecciones de bioespecímenes del mundo y contiene plasma que representa miles de estados patológicos vinculados a datos sanitarios del mundo real, se subraya. Los mismos análisis aplicados a las muestras del párkinson pueden replicarse en otras patologías y estados de enfermedad de numerosas áreas terapéuticas.

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