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Aute, carrera de fondo, lucidez y compromiso

Creo que fue Serrat quien, hablando de Dylan, vino a decir algo así como que había puesto las pilas a todos los que andaban en la cantautoría. Aute tuvo alguna conexión con Dylan (en alguno de sus conciertos versionó "Knockin' on heaven's door"), con Joan Baez y algunos otros de aquella parroquia sesentera de trovadores. Y Aute fue en España uno de esos referentes de carrera de fondo, de compromiso político, de larga duración en la escena. Durante varias décadas, desde que inició su obra cantada allá por los años sesenta, comenzó a ser una visión para sus coetáneos. De su puño y letra había nacido y nacerían a goteos constantes piezas que celebraron otros intérpretes, léase Rosa León con "Las cuatro y diez" y "Al alba"; o "Rosas en el mar", que versionó Massiel con un éxito arrollador. Eran los tiempos en que también reinaba "Aleluya n.º 1".

Esa carrera de fondo hizo que conectará incluso con millennials y post-millennials, con gentes de la "nueva canción", pero también con grupos de pop/rock, ya sean de la escena indie, ya sean otros que se colaron con facilidad en la mecánica comercial de las listas de éxito.

Cierto es que antes de esas repercusión cantada lo suyo fue la escritura con libros de poemas y otras obras; y las exposiciones donde desplegó una buena parte de su inspiración artística. También tocó el cine; y pedía "más cine por favor" en "Cine, cine". Tras una actividad intensa en los setenta, los ochenta fueron otro reguero de glorias con la colección de "Cuerpo a cuerpo", "20 canciones de amor y un poema desesperado" (con la memoria de Neruda al frente), disco este con su acompañante eterno, Luis Mendo, entre otros ilustres de la escena española. Y así siguió, con proyectos intensos, con creaciones para series y otros álbumes durante los años noventa y del dos mil, hasta que su salud le impidió seguir adelante. Pero revisados sus trabajos escritos, poéticos, cantados y pictóricos, se concluye que las creaciones de Aute recorrieron el mundo de Francia a EE UU y otros países y ciudades de por medio (su Manila natal incluida) con el potente despliegue de una obra múltiple impresionante. Aunque cierto es que tocó de lleno a "el gran público" con su forma de escribir, interpretar y ceder canciones a otras voces. Es decir, el Aute en estado musical le puso las pilas a mucha gente. Luis Eduardo Aute efectivamente "pasó por aquí" y deja una huella intelectual profunda.

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