DTO ANUAL 27,99€/año

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Fondo Norte

Una dura semana de nueve puntos

Sevilla, Málaga y Real Sociedad, dos fuera y uno en casa, comprometidos rivales de los rojiblancos

Hay personajes que se van dejando frases redondas. Uno de ellos puede que sea Monchi, el triunfal director deportivo del rival de hoy del Sporting, el Sevilla, que se marcó este redondeo: "No me late el corazón, me late el escudo". Seguro que no es obra suya, sino de algún asesor de imagen. Algo parecido, con todos los respetos y salvando todas las distancias, con aquella frase de Tony Blair, ex primer ministro británico, en la muerte de lady Di. "Princesa del pueblo", la llamó entre el entusiasmo general. La frase, claro, era del jefe de prensa, jefe de comunicación o como se llamara el cargo de quien le dijo a su jefe y amigo: "Me debes una", cuando se comprobó el éxito de la denominación de origen. Monchi le debe una a su amigo o asesor o las dos cosas. No le late el corazón, le late el escudo de un Sevilla que empieza hoy a luchar contra el trauma de la ausencia del mejor ojeador que ha conocido la historia del club hispalense.

Al mediodía de este domingo primaveral inicia el Sporting contra el Sevilla una semana de nueve puntos. Quién los pillara. Una semana de nueve puntos, con un solo partido en casa, el del miércoles ante el Málaga de Míchel, Luis Hernández y Jony. Los otros dos partidos son ante el Sevilla y la Real Sociedad, dos de los que quieren mezclarse con los grandes, algo que está logrando el cuadro andaluz pese a sus recientes flojeras. Dos partidos fuera en domingo y lunes y uno en casa, en miércoles. Tres partidos que, como dicen ahora los más finos analistas del lugar, pueden marcar tendencia. Falta hará que la marque en el buen sentido de la palabra. Tres partidos que se abren de capa para la espera de la visita del Real Madrid en el Sábado Santo. Sin necesidad de sintonizar el canal historia, recuérdese que la visita del Madrid con el liderato de la Liga en juego se produjo en el Domingo de Pascua de 1979. Ya llovió, pese al cambio climático. Hay quien espera que el Sábado Santo sea más propicio que aquel Domingo de Pascua. Pero queda mucha tela por cortar antes de esa cita.

Por lo demás, damas y caballeros, señoras y señores diputados, de la última comparecencia pública del caporal rojiblanco habrá que quedarse con el optimismo que irradia, porque ve tan bien al equipo que no firma el empate, y con el deseo de pedir que el club abone la cláusula del miedo del Real Madrid con Burgui, el hijo de Burguillos del Cerro, provincia de Badajoz, petición que el club ya ha descartado, tal como informaba ayer este periódico. Hay precios que no merece la pena pagar, pero hay deseos que muestran la importancia del papel actual que juega el extremeño en la marcha de los colores rojiblancos.

Claro que la anécdota de la jornada la protagonizan, quiénes si no, Sergio Ramos y Piqué, que reciben descanso de sus respectivos entrenadores. Ni que fueran hermanos gemelos.

En buenos días hay que mantener las buenas costumbres; si pregunto, ¿molesto?: ¿sabe Esuperio si el Sporting ya cobró el traspaso de Javi Fuego al Recreativo de Huelva en una de las más bochornosas operaciones rojiblancas? Próxima parada, Capuchinos.

Compartir el artículo

stats