22 de junio de 2017
22.06.2017

El entrenador del Tropezón se siente "linchado"

"Se me está tratando de agresivo, machista y violento.Tengo hija, mujer, madre, hermana y sobrinas y en la vida he manifestado cualquier gesto machista ni de violencia", asegura Rafael Cicero

22.06.2017 | 21:29

Rafael Cicero, el entrenador del equipo alevín del Tropezón que se ha visto envuelto en la polémica por lo ocurrido en el torneo de Ribadeo, no quiso hacer declaraciones, pero emitió un comunicado que hizo llegar a LA NUEVA ESPAÑA en el que habla de "linchamiento" público y da su versión de los hechos.

"Me siento linchado públicamente", inicia Cicero su nota. "Se me está tratando de agresivo, machista y violento.Tengo hija, mujer, madre, hermana y sobrinas y en la vida he manifestado cualquier gesto machista ni de violencia. Escribir en una red social, su versión de los hechos, y entrar a opinar y valorar sin conocer a una persona es cruel, no saben el daño que están haciendo".
Cicero añade: "Esta noticia ´distorsionada´ está en los medios nacionales y puedo asegurar que ningún medio, a excepción de este y otro online, me ha llamado para conocer mi versión. Se está reproduciendo una versión y cada publicación degenera más mi persona".

"No he denunciado nada, solo pregunté a la organización del torneo si era una chica ante los comentarios que había en la grada. Desafortunadamente, tomé la decisión incorrecta y me dejé llevar por la tensión del momento. Mi mujer ha salido públicamente pidiendo disculpas en mi nombre, ese perdón lo escribí con ella, ya que no soy usuario de redes social".
"Fueron unos octavos de final muy tensos. Conocedores de la gran calidad futbolística de la selección femenina, pedía mis jugadores, como lo hago siempre, concentración e intensidad. Las palabras que yo pronuncié y que siempre hago, siendo quien sea el rival, son fuerte al balón, presión en todo el campo. Se me ha atribuido una expresión que yo nunca he dicho a mis jugadores".

"En ningún sitio se está reflejando que durante el partido su entrenador me llamó gilipollas en reiteradas ocasiones, pidiéndome disculpas al finalizar el partido. Al mismo tiempo, dos madres se dirigieron hacia mí y me increparon llamándome sin vergüenza y agresivo."
"Afortunadamente", concluye Cicero, "cuento con el respaldo del club al que me debo, de los padres de mis jugadores y de toda mi plantilla. Todo esto nos ha cogido por sorpresa, se está contando una versión que nosotros no hemos vivido y se está llevando por un camino fácil en el que se me está tratando de una persona indeseable en un tema muy sensible".

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