24 de julio de 2017
24.07.2017

Seguridad defensiva

24.07.2017 | 01:22

Probablemente, el mayor punto negro en lo que va de pretemporada. El Celta, por momentos, dejó al Sporting en paños menores. Cierto es que los gallegos poseen jugadores que no tienen nada que ver con lo que pasará por El Molinón esta temporada (Iago Aspas, Guidetti o Cabral). Pero aún así, en el que significaba el primer ensayo de los celestes, hicieron mucho daño a la zaga gijonesa. Pelayo perdió el sitio en varias ocasiones y le pitaron un penalti algo extraño. Contra el Guijuelo, la retaguardia también se tragó un balón en profundidad que tuvo que resolver Mariño. Babin no jugó en Galicia por una serie de molestias que aconsejaban guardarse al central y ni siquiera viajó al escenario.

Entra dentro de lo esperable. Los jugadores del filial saben que el periodo estival es su ocasión para colarse en la primera plantilla. Esto provoca que algunos de ellos tengan excesivas ganas de agradar, tal y como el propio Paco Herrera ha reconocido. Hombres como Pedro Díaz o Pelayo están gozando de oportunidades en esta pretemporada, pero también están siendo el blanco de las broncas más airadas del técnico. Deben de asentarse en el equipo, porque el míster reconoce que tienen argumentos para poder ser útiles. Les queda camino por recorrer y habrá que ver qué papel tienen cuando lleguen más fichajes.

La pretemporada coincide con el mercado de fichajes y traspasos. Hasta el primer minuto del primer día de septiembre no se pueden descartar altas y bajas. Eso parece ser algo que los futbolistas tienen en cuenta y uno de los problemas que entroncan con lo señalado anteriormente sobre la falta de galones. Al Sporting se le ve con ansias de lograr rápidamente resultados. Eso se traduce en precipitaciones sobre el terreno de juego. Ndi, por ejemplo, desesperó en Ferrol a Viguera y a Paco Herrera en una jugada en la que fue tremendamente egoísta. El extremo abogó por el disparo desde una posición alejada, cuando el riojano le había tirado un desmarque de libro. El delantero se lo recriminó con los brazos en jarra y el técnico se levantó para pedirle explicaciones.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Noticias relacionadas