02 de abril de 2018
02.04.2018
Almería 13Sporting
 

El Sporting culmina la resurrección

Santos, Hernán y Jony dan en Almería la sexta victoria consecutiva y el liderato al conjunto rojiblanco en un partido de sufrimiento resuelto al final

02.04.2018 | 01:38
El Sporting culmina la resurrección

El Sporting es el nuevo líder de Segunda. El conjunto rojiblanco logró ayer en Almería su sexta victoria consecutiva, encaramándose a lo más alto de la tabla ayudado por el empate entre el Rayo y el Cádiz, con goles de exrojiblancos (Trejo y Barral), y a falta de que el Huesca dispute el partido aplazado con el Albacete por el grave percance sufrido por el asturiano Pelayo Novo. Los gijoneses tuvieron que esperar a los últimos diez minutos para resolver un encuentro en el que tuvo de su lado la suerte del campeón. Sufrió tras adelantarse con un gol de Santos en el minuto mágico, el nueve, y aprovechó dos regalos para sentenciar cuando más apretaban los de Alcaraz.

Los ascensos se consiguen con victorias como la lograda por el Sporting en Almería. Ahogado por la presión del rival y atrincherado por las acometidas desde los costados de Pozo y Lass, los rojiblancos encontraron su momento para ponerse por delante, mantenerse vivos en medio de un bombardeo y matar a la mínima que le dejaron salir de su trinchera. Todo hubiera sido más sencillo si el árbitro hubiera visto un penalti de Alcaraz a Rubén en la primera parte, pero era día de sufrir. Como lo hizo la Mareona cuando vio a Mariño salvar el empate ante Motta, o la clara mano de Álex Pérez que quedó sin señalar antes de que dos contragolpes se convirtieran en todo un grito de autoridad. El Sporting vuelve a mandar en Segunda.

El fútbol superó la fría sensación de un campo como los Juegos Mediterráneos. El concepto de estadio, definido por la pista de atletismo que rodea el terreno de juego, merma el ambiente por mucho que el club andaluz haya tapado el tartán con césped artificial en los costados del rectángulo de juego, y colocado gradas supletorias, en los fondos, para acercar a la gente al verde. El partido, sin embargo, tardó poco en calentarse.

Sólo hubo que esperar cuatro minutos para ver la primera ocasión. Un gran pase de Sergio a Rubén García dejó al valenciano solo ante René. El de Játiva se durmió en los laureles y dio tiempo a que se rearmara la zaga local. Esperó a la llegada de Santos en lugar de buscar el remate, y el uruguayo acabó estrellando su disparo en las piernas de Motta. Así comenzó un toma y daca del que saldría beneficiado el conjunto de Baraja.

Tres minutos después contestó el Almería a través de Pozo. El niño que saltó a la fama por protagonizar un anuncio de "Cola-Cao" antes cambiar el Madrid, en edad cadete, por el Manchester City, es ahora uno de los hombres importantes en Segunda. Verle perfilarse en el costado izquierdo del área ya anunció un disparo envenenado al palo largo que el poste escupió para ayudar a Mariño. Faltaron centímetros para que Alcaraz, Soleri y Gaspar alcanzaran el rechace para empujar a la red. Ahí empezaron a perder el partido.

El gol del Sporting llegó casi al siguiente ataque. El minuto nueve se anunció a través de las voces del medio millar de aficionados rojiblancos desplazados a tierras almerienses. "Ahora, ahora, ahora Quini ahora", corearon entre los aplausos de la afición local por el recuerdo a El Brujo. Fue entonces cuando Rubén sacó de la chistera un pase entre líneas para explotar un desmarque de Santos a la espalda de los centrales que dejó al uruguayo frente a René. No hubo perdón.

El tanto de los de Baraja trajo el sufrimiento. Se abrieron veinte minutos en los que el Sporting -ayer de azul marino y verde- parecía a merced del rival. Sin combinar más de dos pases, el Almería era el que encadenaba incursiones, sobre todo, por el costado defendido por Calavera y Carmona. La conexión entre Pozo y Gaspar era puro peligro. Faltaría por llegar la peor noticia. Santos sufrió un tirón y se retiró lesionado, dando paso a Nano Mesa. El escenario se ponía feo, aunque dio tiempo a ver un penalti de Alcaraz sobre Rubén García, que el árbitro dejó sin castigo, antes del descanso.

El paso por vestuarios no cambió la dinámica. Guitián, erigido como el mariscal de la defensa, enmendó un fallo de Sergio en la entrega cuando Lass se iba derecho a encarar a Mariño. Como siempre, faltaba la parada providencial del gallego. Y llegó. El Almería intentó echar mano del balón parado para derribar la retaguardia del Sporting y se topó con Mariño. El vigués metió una mano providencial ante Motta que se convertía en otro pequeño detalle para cumplir con el rito de invocar ese aura de intocable que se ha repetido en las últimas jornadas y parece haber acompañado al conjunto rojiblanco para guiarle a lo más alto. Ni la clara mano de Álex Pérez en el área mereció penalti. Y ahí se terminó el acoso.

Sulayman ayudó a terminar con las esperanzas almerienses con un inocente pase que cazó Jony en tres cuartos de campo. El cangués, acompañado por Hernán, le dejó al canario que fusilara a René. A la siguiente, Nano Mesa acabó de señalar la endeble zaga andaluza con un pase a Carmona que abrió el tercero, obra de Jony. En el descuento, Díaz de Mera quiso enmendarse señalando un penalti inexistente que dio el gol del honor al Almería a costa de dejar el récord de Mariño en 764 minutos con la puerta a cero. Era lo de menos, el Sporting había culminado ya en Almería su particular domingo de resurrección. La fe en el ascenso aumenta.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook