08 de abril de 2018
08.04.2018
Por libre

Enésimo partido trampa

El Sporting de Baraja saltará al césped de El Molinón Enrique Castro ´Quini´, conociendo los resultados de todos sus rivales más directos en la lucha por el ascenso

08.04.2018 | 01:02

El Sporting de Baraja saltará al césped de El Molinón Enrique Castro ´Quini´, conociendo los resultados de todos sus rivales más directos en la lucha por el ascenso. Sabrá así que "sólo" tiene que marcar un gol más que su rival el Reus, para recuperar el liderato que ha pasado provisionalmente a ocupar el Rayo, merced a su triunfo a última hora en Albacete (con un gol en clamoroso fuera de juego no señalado).

Siempre hay debate entre quienes prefieren ser los primeros en abrir la jornada, para tratar de meter así presión al resto (en caso de lograr la victoria, se entiende) y los que por el contrario gustan de hacer bueno lo de que los últimos serán los primeros.

En realidad en la situación actual en la que se encuentra el Sporting lo único que debe preocuparle es ganar su partido. Esa es la tranquilidad que debería reportarle a un equipo la condición de ser líder: que no depende de lo que hagan el resto.

El de Reus lo podríamos calificar como el enésimo partido trampa que deberá afrontar el equipo rojiblanco, y que con toda seguridad no será el último. Enfrente tendrá a un equipo que no puede dejar de mirar de reojo su distancia con los puestos de descenso, y que se ha visto recortada tras victoria a domicilio de la Cultural.

Con las consabidas ausencias de dos de los pilares básicos del once de Baraja, como son Sergio y Santos, el Sporting tiene ante sí el reto de igualar marcas de tiempos muy pretéritos. Aquellos donde al nombre del Real Sporting no se le había puesto aún ese apellido de SAD que tantos disgustos nos ha causado a muchos sportinguistas.

Pero más allá de conseguir la que sería séptima victoria consecutiva en liga y la novena actuando como local, el Sporting lo que tiene frente así es la oportunidad de reivindicarse como un auténtico bloque, capaz de sobreponerse a cualquier ausencia por importante que sobre el papel pueda parecer.

De lograr así los tres puntos, se encararían las dos siguientes salidas con la absoluta convicción de que estamos ante un equipo sólido, física y mentalmente, al que no le puede la presión, sea ésta por la condición que ahora todos le otorgan de máximo favorito al ascenso, o por los resultados del resto de conjuntos que pelearán también por el mismo objetivo.

Ha querido el míster rojiblanco hacer piña no sólo durante la semana, con otra comida de ´familia´, sino también en la previa al partido. De este modo han entrado en la convocatoria todos los jugadores de la primera plantilla a su disposición, a los que se ha añadido Nacho Méndez. Serán pues tres los descartes que verán el encuentro desde la grada. Dando casi por seguros en ellos los nombres de Quintero y Alex López, el tercero parece que podría estar entre Lora y Carlos Castro, con mayores posibilidades para el defensa mostoleño, por aquello de contar con un delantero más en el banquillo.

De cara al once titular sólo existe a priori una duda que tiene que ver con la pareja de centrales. Por más que Baraja quiera quitarle importancia al asunto, el hecho de que Guitián no podrá jugar en el próximo encuentro en Valladolid, por la famosa ´cláusula del miedo´ y que Álex Pérez está apercibido con cuatro tarjetas, podría llevar al Pipo a no arriesgar, dejando a éste último en el banquillo y dando así entrada a Barba para formar pareja con el ex canterano rojiblanco. Una pareja que por otro lado, probablemente sea la que más agrada a buena parte de la afición sportinguista.

Si finalmente Baraja se inclina por esta medida, el once más probable sería el formado por Mariño, Calavera, Barba, Guitián, Canella, Carmona, Hernán, Bergantiños, Jony, Rubén García y Nano Mesa. Un once tan previsible que casi induce a pensar que el míster pudiera haberse reservado una sorpresa o un as en su manga.

Con unas gradas que volverán a registrar con toda seguridad un asistencia envidiable, el sportinguismo se aferra a ese ´efecto Brujo´ que unido al del propio entrenador, ha llevado a un Sporting a lo más alto a falta de nueve jornadas por disputarse. El Brujo y Baraja: la doble "B" de este Sporting que en El Molinón lleva su himno a rajatabla, no teniendo rival hasta la fecha. Que la melodía no se detenga ante el Reus. Más fuerte que nunca: ¡a por ellos!

Post Scriptum: la forma de reparto de las 3.100 entradas que el Valladolid ha facilitado al Real Sporting para el próximo desplazamiento de la Mareona, como era de prever, no ha dejado a todo el mundo satisfecho. Sin entrar en lo que cada aficionado libremente puede entender como justo o como no, lo que sí quizás ayudaría es intentar desde el club seguir siempre una misma política en casos como éste.

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