08 de junio de 2018
08.06.2018

Santos pudo marcar en un mano a mano con Masip tras el descanso

08.06.2018 | 02:17
Arriba, Carmona cae entre Nacho y Toni. Abajo, Santos salta con un defensa. A la derecha, el segundo gol del Valladolid y un avance de Jony.

El Sporting desapareció de Zorrilla en el minuto 28. Jony perdió el balón y obligó a Sergio a realizar una falta para detener el contragolpe rival. La acción desencadenó un centro al área de Hervías en el que Mata forcejeó con Juan Rodríguez, dejando al rojiblanco en el suelo, y habilitando a que Calero, en el segundo palo, le ganara cómodo la posición a Calavera para cabecear a placer a la red. Entre las protestas del Sporting por la posible falta cometida por Mata, lo que podía haberse quedado en un desliz fue el principio del desplome.

La banda derecha rojiblanca volvió a ser territorio amigo para los pucelanos seis minutos después. Carmona regaló a Hervías un caramelo en forma de falta, la más peligrosa de las muchas que había cometido hasta ese momento. A la altura del pico derecho del área de Mariño, el exoviedista se encaminó a emular el golazo que le había metido a Osasuna en la última jornada de Liga. Y lo calcó. La caída no acabó ahí. Tres minutos después llegó el tercero, esta vez desde la banda izquierda. Las ganas de sacarla jugada hicieron que Canella regalara un nuevo balón en el costado del área que hizo a Hervías buscar rápidamente a Mata. El punta de los blanquivioletas superó a Juan Rodríguez y se topó con la inesperada ayuda de Calavera. El catalán apareció a la desesperada para hacer la cobertura y terminó mandando el balón al fondo de la portería. En medio de un desbarajuste total, pudo haber un cuarto si Mata no se llega a trastabillar con el balón en área pequeña.

El Sporting tocó fondo. Besó la lona y acabó salvado por la campana que marcó el tiempo de descanso. La segunda parte sacó la rabia de equipo. Los rojiblancos dieron un paso al frente, tomaron la iniciativa y no tardaron en encontrar la recompensa. Jony lanzó un contragolpe con el que buscó uno de sus clásicos centros rasos por delante de la defensa para aprovechar la carrera de Santos. El uruguayo se topó con Masip en la acción más clara del partido para los de Baraja. Llegaba alguna señal de vida. Se volvía a creer.

Ante la obligación del Sporting de asumir riesgos, el partido acabó de abrirse. Una situación que también trajo las ganas locales de seguir pescando en río revuelto. Primero Mata, en un nuevo intento que detuvo Mariño, y Óscar Plano, con un disparo seco que se estrelló en Juan Rodríguez. La valentía, sin embargo, terminó dando premio a los visitantes. Rubén García buscó al siempre revoltoso Jony. Moyano se comió el envío y el cangués arrancó la moto con destino al gol de la esperanza.

El Sporting acortó distancias y metió el miedo en el cuerpo al Valladolid. Una nueva concesión pucelana, en botas de Ontiveros abrió un nuevo contragolpe con Jony de principio a fin. El rojiblanco cruzó la mitad del campo para pisar el área y armar la derecha, la menos buena. El balón fue manso a las manos de Masip pero puso en relieve quién lideraba la reacción y las posibilidades que podían abrirse. Tarde, pero el Sporting daba vida a una eliminatoria que tras la primera parte parecía vista para sentencia.

Y en busca de un estirón final a base de orgullo, la entrada de Álex López por Rubén García envió el claro mensaje de Baraja: visto lo visto, del mal, el menor. No hubo más que lamentar, en área blanquivioleta y rojiblanca. Todo quedó a la espera de que el domingo el Sporting pueda completar la remontada a la que obliga nueve minutos de caos.

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