11 de agosto de 2018
11.08.2018

Blackman, polivalencia británica

El delantero inglés de 28 años, al que se espera en Gijón en las próximas horas, aportaría al ataque del Sporting la movilidad que reclama Baraja

11.08.2018 | 01:06
Blackman celebra un gol con el Maccabi.

Ya advirtió Baraja nada más comenzar la pretemporada que quería hombres de banda. Tras el primer encuentro frente al Lealtad y en sala de prensa el técnico rojiblanco dijo "tenemos que reforzarnos en ataque, es evidente". Ha pasado un mes desde esas palabras y aún no han llegado los delanteros pedidos por el entrenador del Sporting.

El primero en llegar podría ser Nick Blackman. El inglés de 28 años y que ahora pertenece al Derby County, pasó el último año enrolado en las filas del Maccabi de Tel Aviv. En Israel, dicen los que le han visto jugar, que se trata de un jugador veloz, con buen golpeo con la pierna izquierda y con un desgaste físico importante durante los noventa minutos. El año pasado logró nueve tantos con el conjunto de la capital cultural israelí y convenció desde un primer momento a su técnico, Jordi Cruyff.

Lo cierto es que hasta recalar y tener una gran temporada en Tel Aviv, Blackman, pasó por una multitud de equipos británicos importante. Reading, Sheffield, Motherwell, Aberdeen, Macclesfield, Oldham, Blackpool o Blackburn entre otros. La continuidad a las órdenes del hijo de Johan Cruyff le sentó fenomenal al británico. Además de los nueve goles anotados, uno de ellos frente al Villarreal en la victoria del Maccacbi en la Europa League, hay que sumarle tres asistencias.

Durante su carrera el delantero siempre ha actuado en posiciones de ataque demostrando tener un gran físico que derrocha durante el encuentro lo que le permite ser un jugador polivalente, algo que parece gustar a Baraja como demostró el año pasado apostando por jugadores como Rubén García que podían acaparar diferentes zonas del terreno de juego. Blackman puede jugar en banda, es donde más lo ha hecho en los últimos meses, pero puede ser un complemento perfecto para un primer delantero.

La pasada campaña compartió vestuario con Babin y el de Martinica tiene buenas referencias sobre el delantero. "He hablado con Nick para que venga al Sporitng, nos vendría muy bien. Es un gran jugador de espaldas a la portería y puede actuar tanto como delantero centro como de segundo delantero. Además tiene un gran disparo con la pierna izquierda", afirma Babin.

Con sus 1.86 metros de altura, la figura de Blackman es fácilmente reconocible en el terreno de juego. No se trata de un jugador talentoso con el balón en los pies pero destaca por su estilo desenfadado en la banda derecha. Llama la atención que ocupe esa parcela del campo teniendo en cuenta que utiliza la pierna izquierda, aprovechando los huecos dejados por los delanteros y sorprendiendo por el centro. Así ha logrado gran parte de sus goles gracias también a tener un gran golpeo.

El atacante suma 120 partidos en la Championship inglesa, el equivalente a la Segunda División española, y donde ha logrado 20 tantos. Se da la curiosa circunstancia de que ha marcado los mismos goles arrancando desde la banda derecha que cuando lo hacía como único delantero del equipo. La mejor temporada de Blackman fue la que compartió entre el Reading y el Derby County cuando consiguió trece tanto.

Hace un par de temporadas el jugador inglés tuvo un pequeño calvario con las lesiones que le impidió sumar más encuentros en Championship, buscando entonces una cesión. Esta llegó cuando el Maccabi llamó a su puerta, siendo para el atacante "un golpe de suerte inmenso".

Baraja quiere tener en el equipo jugadores que le puedan aportar cosas distintas en ataque. En lo que va de pretemporada solo ha podido contar con Pablo Pérez como punto y la llegada de Blackman desatascaría esta situación. El técnico rojiblanco viene apostando por la presencia de dos pivotes ofensivos. En el último encuentro fue la pareja formada por Hernán Santana y André Sousa la encargada de comandar el ataque del equipo gijonés.

El cometido de Nick Blackman parece entonces el de convencer a Baraja de tener un lugar en el once y acompañar con su verticalidad el ataque rojiblanco. Dicen los que le conocen que otra de las facultades de Blackman es la de adaptarse rápido al entorno al que llega. Así lo atestiguan varios vídeos que el propio jugador produce y que comparte en sus redes sociales en el que se le puede ver aprendiendo español, tomando clases de cocina o explicando cómo la vida le ha llevado a jugar a Israel.

Se trataría del primer jugador del Sporting de origen judío, ya que Blackman profesa esta religión. Su abuelo materno fue un superviviente del campo de concentración de Auschwitz, en Polonia, y su abuela se convirtió a la religión cuando fue adoptada por una familia judía después de la guerra. La pareja llegó a Manchester, donde Blackman nació más tarde fruto de un matrimonio formado por una madre judía y un padre cristiano con origen en la antigua colonia inglesa de Barbados, selección con la que le gustaría poder jugar algún día.

"El mundo es un lugar inmenso", dice el propio Nick Blackman, un jugador peculiar que siempre busca nuevos retos. De recalar en el Sporting tendría uno de los más ambiciosos de su carrera. Devolver al equipo rojiblanco a Primera no será una tarea fácil, pero como el propio atacante dice en su canal de Youtube, "en el fútbol se trata de explorar, abrazar otras cultuaras y diferentes formas de jugar. Se trata de ser lo más abierto posible".

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