12 de enero de 2019
12.01.2019
La Nueva España
Por libre

Un punto que debieron ser tres

12.01.2019 | 19:35

A la conclusión del partido en Albacete, el cien por cien de los sportinguistas habrá maldecido el hecho de que en Segunda no se haya implantado aún el VAR. Ese mismo VAR que en Copa posibilitó sin embargo que el Valencia marcase en El Molinón Enrique Castro 'Quini'. Pero las reglas en Segunda son las mismas para todos y como se siempre se dijo, unas veces juegan a tu favor y otras lo harán en contra.
 
Así que no hay más cera que la que arde, y en la rula no preguntan, apuntan: gol en fuera de juego 'descarado' del Albacete en el minuto 85', y el Sporting que ve volar de este modo dos puntos de los tres que tenía casi en el bolsillo, después de que Uros Djurdjevic pusiese en ventaja al cuadro rojiblanco (hoy de verde 'camuflaje'), con un soberbio gol desde fuera del área, cuando se cumplía el minuto 25 de partido.
 
Claro que también habrá un porcentaje alto de aficionados sportinguistas que se habrán acordado del mismo modo al término del encuentro, de ese 0-2 claro que tuvo el propio jugador serbio, pasada la media hora de juego. Nada que objetar a la brega constante del balcánico, pero sencillamente hay goles que no se pueden fallar. Sí el que intentó marcar en el minuto 77 con un acrobático remate, que acabó con la pelota por encima del larguero, después de rebotar contra el suelo.
 
José Alberto optó por una mini revolución en el once inicial, con hasta cinco novedades con respecto al equipo que perdiese la imbatibilidad en casa ante el Zaragoza. Entraron así Canella, Babin, Sousa, Santana y Alvaro Jiménez, con lo que el dibujo táctico quedó definido en un 4-1-4-1, actuando Salvador como pivote por delante de la defensa y con Uros como único delantero. El canterano se ha vuelto a demostrar en el Carlos Belmonte como un jugador imprescindible a día de hoy en esta plantilla.
 
Entró con mejor pie al partido el Albacete, con un Sporting recurriendo a faltas para tratar de parar ese arreón inicial de los manchegos. No se había cumplido el minuto 5, cuando Zozulya, el mismo que a la postre anotara el polémico gol del empate, avisó con un gran remate de cabeza.
 
Pero poco a poco los jugadores de José Alberto comenzaron a crecerse en el centro del campo y con ello, la batalla se fue igualando. Y a partir del gol de Uros, más si cabe.
 
Se llegó así al descanso con la sensación de que el Sporting podía arrebatar al Albacete la condición de invicto como local, del mismo modo que ya había logrado hacerlo en Granada con los andaluces.
 
La segunda parte fue un querer y no poder del Albacete, con el Sporting quizás por momentos demasiado atrincherado atrás y sin apenas lograr hilvanar contras que pudiesen llevarle a sentenciar el partido.
 
Movió rápido el banquillo José Alberto, dando entrada en el minuto 57 a Traver por Carmona, en un cambio que seguramente dará que hablar durante la semana. Posteriormente fue Pablo Pérez quien relevó a un gran Santana, que acababa de ver la tarjeta amarilla. Y finalmente entró Nacho Méndez por Djurdjevic, con diez minutos aún por delante. Lo cierto es que en esta ocasión, los cambios apenas consiguieron cambiar el aire de dominio local que tenía el choque.
 
Los manchegos, llevados por la premura, intentaron en varias ocasiones forzar el error arbitral, con algún que otro piscinazo en el área visitante. Cierto que pudieron ya lograr el empate en el minuto 70, casi emulando el gol del Sporting en la primera parte, si Bela no se hubiese topado con el palo, pero al final sólo pudieron hacerlo merced a un flagrante fuera de juego.
 
Concluye así de forma más que agridulce la primera vuelta del campeonato para el Sporting, situado en una posición demasiado alejada de las posiciones de privilegio. Y con la única esperanza de conseguir una segunda vuelta 'de campeonato', si quiere tener opciones de soñar con algo grande. De momento vienen dos partidos seguidos en casa, ante Alcorcón y Deportivo, dos rivales supuestamente de la que había de ser 'su Liga'.
 
Aunque antes, este próximo martes, la cita será la Copa, competición en la que bastantes sportinguistas es donde ahora mismo mantienen vivos sus únicos sueños. Y ahí sí habrá VAR. Veremos si para bien o para mal. Porque esto del VAR sí que de verdad parece que lo carga el diablo.
 
Post Scriptum: si insisto, ¿molesto? ¿Habrá que esperar a las Segundas Rebajas para que el director deportivo decida mover ficha?
 
 

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