15 de diciembre de 2019
15.12.2019
Por libre

Uros da oxígeno al Sporting

15.12.2019 | 23:39

A una única jornada para la conclusión de la primera vuelta del campeonato, Uros firmó su primer doblete de la temporada, cuando en las gradas del Anxo Carro de Lugo, prácticamente todos los presentes daban por hecho el empate.
Con sus dos tantos, uno en cada tiempo, y sumado al logrado en el anterior encuentro frente a la Ponferradina, el serbio ha dado oxígeno a un Sporting que hace sólo quince días, corría serio riesgo de ahogarse en el fondo de la clasificación.
Pero de igual modo que se dice aquello de que los árboles nunca han de impedirnos ver el bosque, en este caso estas dos victorias consecutivas logradas por el equipo de José Alberto, no deberían cegarnos ante la evidencia de que este Sporting 'made in Torrecilla' y bajo la batuta del entrenador de la casa, sigue dando claros síntomas de anemia futbolística.
Debió aun así de gustarle a José Alberto lo que se vio hace una semana en El Molinón Enrique Castro 'Quini', puesto que prácticamente clavó el mismo once inicial, con la salvedad de la inclusión de Aitor García por Pablo Pérez.
De este modo en Lugo pudo volver a verse a un Sporting con tres centrales y dos carrileros. Al menos sobre el papel, porque en la práctica difícilmente se puede pretender jugar con dos carrileros si no dispones sobre el césped de ningún jugador que responda a esas características. ¿Es así más carrilero Carmona que Traver? ¿Y qué ocurre de repente con Isma Cerro? ¿No cumplió Berto como para merecer seguir presente en la convocatoria?
En fin, que dejando estas y otras cuestiones a un lado, y yendo al partido en sí, el Sporting entró con buen pie al encuentro. Y no se habían cumplido los primeros cinco minutos, cuando Babin ya había dispuesto de la primera ocasión, al no llegar por milímetros al buen centro puesto por Traver al saque de una falta.
Sin embargo ese ímpetu inicial poco a poco se fue enfríando, al tiempo que los locales empezaban a tomarle el pulso al encuentro. Alcanzada la media hora de juego, un par de despistes defensivos pudieron costarle muy caros al Sporting. Por fortuna, de lo que pudo haber sido verse con el marcador en contra, se pasó casi de inmediato a ponerse por delante en el mismo.
Acababa de avisar Traver con un duro disparo abajo que repelió el guardameta Cantero, cuando de un balón al área lucense, Uros, tras una serie de imprecisos controles y rebotes -el último en el tacón del ex rojiblanco Peyrbenes-, se sacó de la chistera un zurdazo inapelable. Otro golazo que sumar a su lista personal y delirio para los casi un millar de aficionados sportinguistas que acompañaron al equipo en Lugo.
Quedaban aún diez minutos para el descanso, pero apenas si hubo nada más reseñable hasta que el árbitro mandó a ambos conjuntos al túnel de vestuarios.
No le sentó nada bien el parón al Sporting, viéndose superado por el equipo gallego desde que el balón volvió a rodar tras la reanudación. El equipo inexplicablemente se metió atrás, aun sabiendo por experiencia a lo que ello le conduce casi siempre.
Un disparo muy lejano de Damián Pérez, aunque con toda la intención, fue el único peligro que el Sporting fue capaz de generar durante el primer cuarto de hora de la segunda parte. Con Manu García aún más retrasado en su posición de lo que ya lo había estado en el primer periodo, y sin tener tampoco su mejor día, el Sporting carecía de recursos ofensivos que pudieran inquietar a su rival.
Y llegó así lo que todo el mundo veía venir; salvo quizás quien debería ser el primero en haberlo visto. Corría el minuto 62 cuando Herrera, el máximo artillero local, se zafó en velocidad primero de Molinero y después de Cordero -hoy viendo jugar a Canella en el Lugo, más de uno se preguntaba si no tendría aún sitio en este Sporting-, para fusilar a Mariño. Uno a uno y con media hora por delante, alguno de los presentes, casi que firmaba ya el empate.
Sólo entonces llegó el primer cambio del Sporting, entrando Nacho Méndez por Manu García.
Con el empate pareció despertar de nuevo el Sporting, aunque sin grandes alardes de juego ni ocasiones. El Lugo volvió así a demostrar todas las carencias que le han llevado a ocupar la posición que ocupa en la clasificación.
En el minuto 76 se pidió gol en un saque de esquina muy cerrado botado por Nacho Méndez y que se le escapó de las manos al portero gallego. La repetición deja algunas dudas, aunque no pareció haberlas para la sala VAR, desde donde se optó por dejar seguir el juego.
Poco después fue Pablo Pérez quien entró en sustitución de Traver. El cambio apenas si varió el dispositivo táctico, pues si el valenciano no es carrilero, menos aún lo es el canterano, quien no obstante alternó con Aitor García esa posición en banda y la de segunda punta.
Y cuando el partido se sumía en la más absoluta mediocridad de juego, en el minuto 86, un robo de Damián Pérez provoca que el balón acabe dentro del área a los pies de Uros. El serbio, tras regatear en un palmo de terreno a su marca, remata con frialdad y precisión milimétrica al fondo de la red. Segundo golazo para el balcánico.
No tuvo el Lugo siquiera capacidad para sobreponerse a este nuevo mazazo. En realidad pudo llegar incluso el tercero para el Sporting, en un buen remate de Pablo Pérez de cabeza al filo del descuento.
Fue en ese descuento cuando José Alberto agotó los cambios, claramente con la única intención de perder tiempo, siendo Pedro Díaz (el guaje sigue creciendo como jugador a cada partido) quien dejase su puesto a Alvaro Vázquez.
En definitiva el Sporting se lleva tres puntos en lo que es su segunda victoria a domicilio (ya había llovido, y más en Asturias, desde aquella primera, a mediados de Octubre en Elche), en un partido que no pasará por su brillantez a los anales de la historia, cada vez más gris, del club.
Se queda el cuadro de José Alberto en la clasificación con 25 puntos, exactamente a la misma distancia del sexto puesto que del cuarto por la cola: seis puntos; esto es dos victorias. Las mismas que lleva ahora encarriladas y que podría ampliar al que sería su récord de la presente campaña, de conseguir ganar este próximo sábado a un Extremadura, metido en descenso y que llega jugándose poco menos que la vida.
Antes, y aunque en las últimas campañas apenas se le dé importancia, el martes habrá Copa en Zamora. Se prevén rotaciones en todas las líneas. No sería de extrañar que el agudo ojo del seguidor sportinguista pudiera agradecerlo.
 
Post Scriptum: de cara a la apertura del mercado de invierno, algunos creen que este despertar goleador del delantero centro titular del Sporting, pudiera librar al club de sacar la cartera. Otros opinan que nunca hubo intención de tirar de la misma.

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