Como si de un puerto de montaña se tratase, el Sporting coge la cadencia adecuada para cerrar el tríptico de la primera semana de competición con un un buen resultado. Tras descansar el viernes, un día después de la victoria en Alcorcón -aunque hubo una sesión voluntaria regenerativa para algunos-, el Sporting se subió ayer a la bicicleta estática en Mareo. La plantilla trabajó en el campo número 2 -a principio de semana se había previsto que la sesión de ayer fuese en El Molinón- y delante de los vestuarios, a escasos metros del terreno de juego, Fran Albert diseñó una sesión en la que se alternaban ejercicios en el terreno de juego, con fases en las que los futolistas rodaban sobre las siete bicis estáticas, mientras observaban a otros compañeros tocando el balón.

Djukic está pendiente de la sesión de hoy, que será vespertina en Mareo a las 17.30 horas, para resolver algunas dudas para el partido ante el Oviedo de mañana en El Molinón (21.45 horas, Gol Televisión). Pedro Díaz, que volvió con contractura en los isquiotibiales izquierdos de Alcorcón, trabajó ayer al margen. No sería descartable que le diera descanso, ya que ha sido el único de los tres jugadores entre el centro del campo y la mediapunta que fue titular los dos últimos partidos. Además el entrenador serbio espera también por ver si Aitor García puede regresar a la convocatoria. El onubense volvió a trabajar ayer en parte de la sesión junto al resto de sus compañeros y se probará hoy, aunque también tiene difícil llegar, ya que en el club no se quieren correr muchos riegos.

Damián Pérez, por su parte, hizo carrera continua al margen del grupo en el campo número 1, mientras que Bogdan ya volvió a correr sobre el césped, con vistas a poder unierse al tramo final de la temporada. No obstante los dos se perderán el partido de mañana ante el Oviedo.

La sesión de ayer fue vigilada de cerca por el presidente Javier Fernández, el consejero Ramón de Santiago, y el responsable de relaciones institucionales del club Joaquín Alonso. Los tres siguieron juntos el entrenamiento, para dar su respaldo al equipo ante el derbi. Un poco más lejos estaban situados el director deportivo Javi Rico y el secretario técnico Noé Calleja. Y al término de la sesión los cinco charlaron unos minutos. En el caso de Fernández y Rico es habitual que sigan todas las sesiones.