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El valor añadido de "Gaspi"

El gijonés debuta tras doce años de presencia en todas las categorías del Sporting l Nieto del exsenador Campos-Ansó, el Madrid quiso ficharlo en 2016

Gaspar se dispone a golpear el balón durante un entrenamiento.

Gaspar se dispone a golpear el balón durante un entrenamiento. RSG

"Muy feliz de debutar con el club que me lo dio todo. Toca seguir trabajando". Gaspar Campos-Ansó Fernández (Gijón, 20-3-2000) se convirtió en Vallecas en el cuarto canterano en debutar esta temporada tras Bogdan, Berto y César. El estreno del gijonés cuenta con el denominador común de alcanzar un

"Su abuelo era muy sportinguista, nos llevó a todos a El Molinón desde muy pequeños. Seguro que él desde el cielo también animó a Gaspar en Vallecas. Le hubiera encantado verlo", afirma otro Gaspar, el padre del jugador del Sporting. "Él vive con pasión el fútbol y el Sporting. Sabe que esto puede formar parte de su vida, pero tiene que seguir trabajando. Debutar no significa que sea ya futbolista", dice de su hijo, un crío que empezó a llamar la atención en la pista del colegio de La Asunción, donde cursó sus estudios. "Con 6 años ya jugaba con benjamines de la escuela (dos años más mayores)", apunta su progenitor de este talento precoz. Iván Díaz Cuetos, que buscaba refuerzos para el benjamín del Sporting, se lo llevó a Mareo. A él y a otro compañero en La Asunción e íntimo amigo de "Gaspi", José Gragera. Ambos han llegado casi de la mano al primer equipo.

"Técnicamente era bueno, descarado e inteligente. Era de los pequeños en lo físico, pero no se arrugaba. Tiene un gran futuro, como varios de su generación", explica Iván, su primer entrenador en el Sporting, junto al que fue campeón de España en categoría benjamín y quien le dirigió también una temporada en infantiles y otra en cadetes. El entrenador gijonés también contó con Gaspi y Gragera en su etapa como seleccionador asturiano en categoría juvenil. "Le vi muy bien en Vallecas, aunque en la derecha no es donde está más acostumbrado a jugar. Él toda la vida fue mediapunta y volante. Cuando en juveniles le situaron más en la banda, fue en la izquierda, jugando a pierna cambiada", detalla. "Sabía que tarde o temprano le iba a llegar esta oportunidad y tocaba aprovecharla. Ahora tiene que seguir siendo el mismo", destaca Juan Díaz. El exjugador del Sporting es también el agente de "Gaspi", labor que desarrolla desde que el canterano "era infantil o cadete". Pocos como él conocen en la situación en la que se mueve el gijonés. "Sabe que solo con la calidad no se llega en el fútbol, hay que trabajar mucho otros aspectos como el físico. Lleva año y medio a tope y es un chico con la cabeza muy bien amueblada. Ojalá se siga confiando en gente como él. Hay jugadores en la cantera que a corto plazo pueden dar muchas alegrías", asegura el de Pervera.

Gaspar, al que Víctor Fernández, actual entrenador del Zaragoza, quiso fichar para el Madrid en 2016, cuando ejercía de responsable de la cantera blanca, apostó por triunfar en el Sporting mientras sus padres, Gaspar y Teresa, y su hermano mayor, Pablo, le insistían en cuidar los estudios. "Siempre fue un niño de buenas notas", comentan de quien cursa ahora segundo de Ingeniería Informática en la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón. "En su habitación ya hay sitio para enmarcar la camiseta", añaden de ese preciado dorsal 38 que lució en Vallecas. "¿Sabe la mayor rabia? Le seguimos siempre a todos los campos y la pandemia nos dejó sin estar el día más importante, el del debut", lamentan. "Gaspi" promete más tardes inolvidables.

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