28 de junio de 2020
28.06.2020
La Nueva España
Por libre

El Sporting vuelve a mirar hacia arriba

El partido del miércoles ante el Almería será una final en toda regla

28.06.2020 | 20:55
Uros, en un lance del partido

Volvía el Real Sporting a El Molinón Enrique Castro Quini, tras el agridulce empate conseguido en Vallecas, pero aún con el escozor por la derrota en el único encuentro que hasta la fecha había disputado a la vera del río Piles.
 
Su rival, el Lugo de Curro Torres, llegaba en una posición delicadísima, inmerso en puestos de descenso. Pero mirando los números de unos y otros desde el reinicio de la competición, lo cierto es que ambas escuadras venían de sumar los mismos guarismos en estas cuatro jornadas celebradas dentro de la "nueva normalidad" futbolística: 5 puntos, repartidos en una victoria, dos empates y una derrota.
 
Para un choque en el que el Sporting se jugaba en parte aclarar su indefinición clasificatoria, que le ha llevado prácticamente durante toda la temporada a no saber si mirar hacia arriba o hacia abajo, Djukic decidió introducir cuatro cambios con respecto al once del pasado jueves, concentrando tres de ellos en la medular.
 
Volvían de este modo Carmona y Murilo a las bandas de la medular, así como Nacho Méndez como compañero de Javi Fuego. El entrenador serbio optó por reservar de mano a Pedro Díaz, aún no del todo recuperado de sus molestias, así como a Cristian Salvador.
 
En defensa Molinero se reencontró con su puesto en el lateral derecho en detrimento de un muy irregular Unai Medina. En punta de lanza, tanto Manu como Alvaro Vázquez repetían titularidad.
 
Comenzó mejor el Lugo el encuentro, con un primer aviso en el minuto 5, en un centro peligroso al área al que respondió con solvencia Mariño saliendo de puños.
 
Más que un aviso fue la jugada que tuvo lugar dos minutos después, con una caída al límite del área sportinguista por parte de un jugador lucense, con Babin de por medio, pero que para alivio de los rojiblancos, el VAR resolvió de forma inmediata a su favor. Tal vez precisamente porque la posible infracción, de suceder fuera del área, quedaría fuera de la 'jurisdicción' por parte del VAR.
 
Hubo que esperar hasta el minuto 15 para que el Sporting disfrutase de su primera ocasión para adelantarse en el marcador. Gran desmarque de Alvaro Vázquez a la espalda de la defensa gallega, que sirve casi a placer a Carmona, quien llegando desde atrás, se encuentra con la providencial salida de Ander Cantero, que evita un gol que parecía cantado.
 
La acción pareció despertar a los de Djukic, que poco a poco fueron haciéndose con el control del balón, con permanentes desmarques de Alvaro Vázquez por toda la zona de ataque. El Sporting da toda la sensación de jugar mucho más a gusto con el delantero catalán como referencia arriba.
 
Fruto de ese dominio, en el minuto 23 llegó el golazo de Nacho Méndez, tras un genial pase de espuela de Carmona. El canterano, sacó a lucir su zurda prodigiosa, para enviar el balón a la escuadra.
 
Sin tiempo para dejar reponerse a los gallegos del golpe recibido, pudo el Sporting doblar su premio en la siguiente llegada al área rival, pero el remate final se le fue arriba a Alvaro Vázquez, tras una asistencia de Molinero.
 
Ya antes de la habitual pausa de hidratación, el Lugo buscó dar un paso adelante, pero sin poner en apuros a la ordenada zaga sportinguista, obteniendo únicamente como recompensa, un saque de esquina ejecutado de manera inocente.
 
Poco o nada cambió tras la reglamentaria interrupción, con un Lugo sin lograr enlazar dos pases seguidos, mientras que los rojiblancos, con Manu y Nacho Méndez muy activos, continuaban llegando con relativa facilidad al área de la portería de Ander Cantero.
 
Tuvo no obstante el Lugo con Barreiro la oportunidad de poner en apuros a Mariño en el minuto 44, con un remate de cabeza que se le fue fuera de los tres palos. La realidad es que se llegó al descanso sin que el Lugo realizase un solo disparo a puerta, por tres que tuvo el Sporting. De este modo, la victoria al descanso, era más que justa, incluso algo escasa para los méritos de unos y otros. Sin duda el gol benefició moralmente a los rojiblancos, encontrando tras el mismo su mejor versión de juego.
 
Volvió el Sporting al césped con una variación con respecto a los once jugadores que se fueron al vestuario, quedando en la ducha Murilo (apenas se había dejado de ver durante el primer tiempo), y saltando Pablo Pérez en su lugar.
 
Sin apenas nada reseñable en los primeros diez minutos de la segunda parte, el Lugo insistía en conseguir aproximarse a la meta de Mariño a base de posesiones algo más largas de las que había conseguido en todo el primer tiempo. El Sporting, quizás demasiado retrasado, esperaba por su parte la clásica contra con la que resolver el partido.
 
En medio del bostezo general, en el minuto 57 llegó la primera cartulina amarilla, después de que Damián Pérez llegase tarde a un balón, pisando a un jugador lucense.
 
Poco después de que se cumpliese la primera la hora de juego y con el Sporting con el partido completamente controlado, Djukic introdujo un doble cambio, entrando Pedro Díaz y Aitor García, siendo Carmona y Manu García los jugadores reemplazados, volviendo como consecuencia Nacho Méndez a ocupar la posición de media punta que ya había desempeñado en el partido en Alcorcón.
 
Con el Sporting cada vez más atrás, y con demasiado tiempo aún por delante, el Lugo se adueñaba de forma preocupante del balón. Llegó así casi por inercia una gran ocasión para los de Curro Torres, con un disparo desde fuera del área en el minuto 70, al que respondió Mariño con una gran mano abajo.
 
Acto seguido llegó el cuarto cambio del Sporting, volviendo Djukic a dar refresco al centro del campo, sustituyendo a Javi Fuego para dar entrada a Cristian Salvador.
 
No había el centrocampista zamorano entrado en contacto con el balón, cuando un nuevo pase en largo desde la defensa sportinguista por parte de Marc Valiente, encontró el perfecto desmarque de Alvaro Vázquez en banda derecha, quien sirvió para que Aitor García, entrando por el flanco opuesto, remachase a la red. No se le podía poner así mejor el partido al Sporting, justo cuando peor lo estaba pasando.
 
Con el Lugo entregado a su suerte, los últimos minutos del partido fueron un mero trámite. La consigna simplemente pasaba por evitar cualquier despiste que pudiera poner en riesgo los tres puntos.
 
Esta vez sí que Djukic agotó los cinco cambios, aunque la entrada de Uros por Alvaro en el minuto 85, pareció más un intento de pérdida de tiempo que otra cosa. Las imágenes del serbio, ya enfadado antes del saltar al campo por el retraso en su entrada al mismo, son de las que deberían evitarse.
 
De ahí al final el Sporting se limitó a dejar transcurrir los minutos, pudiendo lograr el tercero con un remate de Nacho Méndez en el tiempo añadido, después de una buena asistencia de Pablo Pérez.
 
Victoria en definitiva muy merecida para el Real Sporting, con la que consigue volver a mirar hacia los puestos de arriba y de paso hacer en parte olvidar lo sucedido el lunes. Con 49 puntos, a solo dos puntos de los puestos de playoff, y con aún 6 jornadas por disputarse, el partido del próximo miércoles en Almería, ante un equipo que pelea aún por el ascenso directo, será una final en toda regla. Y como tal habrá de ser afrontada.
 
 
Post Scriptum: ¿qué planes tiene sobre su mesa el director deportivo del Sporting, de cara a conseguir algunas salidas que parecen necesarias, si de verdad se pretende implantar en la plantilla un ADN 'Made in Mareo'?

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