"No aprovechamos las ocasiones y al final vino el castigo". Miroslav Djukic, entrenador del Sporting, defendió que el empate en Albacete que deja el final de Liga en un trámite no llegó porque viera al equipo bajar los brazos. "Hemos tenido ambición de ganar, pero nos faltó matar el partido porque hemos tenido ocasiones de sobra para hacer el segundo gol", aseguró el serbio.

"Vamos a pelear hasta el final por ganar los siguientes partidos para ver hasta dónde llegamos. Evidentemente es difícil (el play-off), siempre ha sido difícil para nosotros. Esta temporada hemos ido a remolque", explicó Miroslav Djukic. "No hemos matado el partido cuando teníamos que haberlo matado", reiteró el entrenador rojiblanco. "Cuando fallas tantas oportunidades el rival te va metiendo en tu portería, en tu área", prosiguió para justificar el desplome en los minutos finales

"Es un disgusto, no hay frustración porque el equipo ha peleado y ha luchado. No puedo reprochar muchas cosas al equipo. Tuvimos el balón y al rival contra las cuerdas, pero no hemos sido capaces de finalizarlo", añadió sin querer afear la actuación de sus jugadores. "El partido estuvo para rematarlo en una de los contragolpes, no nos metimos atrás. El rival se jugaba la vida. Con diez ya era imposible y tienes que dar por bueno el empate y defenderlo", justificó sobre sus decisiones el entrenador de los rojiblancos. Molinero y Zozulia fueron los protagonistas del final del encuentro, al acabar encarados. "Han tenido una pelea durante todo el partido. En el golpe que le ha dado Zozulia a Molinero se vio. Hubo una tangana que no nos produce ningún beneficio, no tenía que hacerlo", comentó en referencia a Molinero. Por último, prometió compromiso hasta la última jornada: "Por amor propio y por el club que representamos".