Los aledaños de El Molinón volvieron ayer a llenarse de aficionados rojiblancos. De las puertas de las oficinas rojiblancas, situadas junto a las taquillas, salía en la tarde de ayer una cola que llegaba a cubrir todo ese lateral y parte del fondo sur.

El motivo no es otro que la renovación de abonos. Son muchos los aficionados rojiblancos que están dudando hasta el último momento a la hora de renovar su pase, tanto sobre si hacerlo o no, como sobre qué opción elegir entre las propuestas por el club. El plazo de renovación finaliza el viernes.

Tras ello darán comienzo los plazos de no renovación, para acceder a las distintas compensaciones propuestas por el Sporting, tanto un vale descuento como la devolución del precio del abono del pasado año. A posteriori se abrirá el periodo de nuevas altas.