13 de septiembre de 2020
13.09.2020
La Nueva España
Por libre

El Sporting sin fichajes gana en su debut

Djurdjevic consigue un golazo digno de ese delantero centro por el que la afición lleva suspirando largo tiempo

13.09.2020 | 03:00
El Sporting sin fichajes gana en su debut

Un Sporting sin incorporación alguna hasta la fecha en este extraño mercado de verano marcado por la pandemia, consiguió una importante victoria en su debut ante un recién ascendido como lo era la UD Logroñés.

Son tres puntos que algunos daban casi por hechos cuando se conoció el calendario, pero que como cualquier partido de esta Segunda, hay que sudarlos y ganarlos a pulso. Y en ese sentido, este nuevo Real Sporting bajo la batuta de David Gallego, dio muestras de saber ser paciente y no ponerse nervioso, esperarando hasta el último suspiro si hace falta, como fue el caso, para llevarse el gato al agua. Nadie así tuvo que acordarse de esas sendas manos en el área visitante, en jugadas en las que sigue habiendo gran confusión sobre cuándo han de ser punibles.

Fue además Uros Djurdjevic, ese jugador al que el entrenador catalán pretende recuperar para la causa después de dos temporadas para olvidar, quien respondió a la confianza del míster, con un golazo cuando el partido parecía destinado al empate a nada. Fue tras cómo no, una precisa y preciosa asistencia de Manu García, que el serbio supo resolver primero con un recorte sobre el ex rojiblanco Álex Pérez, al que dejó sentado y después enviando al palo largo de la meta defendida por Rubén Miño. Un golazo digno de ese delantero centro por el que la afición lleva suspirando largo tiempo. Nunca es tarde si la dicha es buena.

En un encuentro que con toda probabilidad y por el bien de la afición sportinguista y de los amantes en fútbol en general, no será recordado a final de temporada como uno de los mejores del campeonato, la nota positiva para los nostálgicos de tiempos más felices, fue sin duda el ver un once con marcada impronta de Mareo. Queda por comprobar si es una apuesta convencida del entrenador o si por el momento es sólo obligada.
La realidad es que tanto Pablo, debutante este sábado con el primer equipo, como Bogdan, no desentonaron lo más mínimo en los laterales de la defensa. Tanto uno como otro, aplicaron con esmero la premisa de cualquier buen defensor: no complicarse la vida e intentar que lo que es fácil no deje de serlo por una decisión equivocada.

Arropándoles en defensa estuvieron otro recuperado para la causa, Borja, junto a Babin. Los dos centrales apenas tuvieron trabajo durante el partido y quizás se les pudo echar en falta algo más de iniciativa a la hora de mover el balón desde atrás. Parecía que la consigna desde el banquillo era no arriesgar más de lo mínimo necesario. De este modo, durante la primera parte, se hicieron por momento eternas las jugadas en las que el balón pasaba de un lateral a otro casi de manera continua, hasta que algún centrocampista venía a ofrecerse. Casi siempre Pedro, uno de los mejores en este primer partido de la temporada.

Junto a Pedro, David Gallego optó por situar a Javi Fuego, en una decisión que no dejó de ser una sorpresa para más de un seguidor rojiblanco. El poleso en condiciones normales, con Cristian y Gragera sin ningún tipo de molestia o contratiempo, y sin olvidarnos del 'castigado' Nacho Méndez, debería tener a priori complicado repetir muchas veces como titular. Pero ya se sabe que cada maestrillo tiene su librillo y Gallego no dejará de tener el suyo propio.

En los interiores fue donde el Sporting volvió a mostrar notables carencias a la hora de profundizar por banda. No fue el día de Aitor, y aunque Gaspar estuvo mejor que el onubense, ninguno de los dos estuvieron entre los más destacados. Prueba de ello es que ambos fueron los dos únicos jugadores que fueron sustituidos, aunque eso sí, Alvaro entró sólo en el minuto 74 por Aitor, mientras que Pablo Pérez lo hizo por Gaspara, ya en tiempo de descuento y cuando hacía minutos que la UD Logroñés había agotado sus cinco cambios.

Tras unos primeros cuarenta y cinco minutos donde el Sporting no disparó ni una sola vez entre los tres palos, aunque es cierto que Uros lo hizo al exterior de uno de ellos mediado el primer tiempo, el equipo salió más entonado tras el paso por los vestuarios.

La posesión seguía perteneciendo a los rojiblancos, con la UD Logroñés esperando sacar partido de alguna acción aislada. Sin llegar a ser asfixiante, el dominio del Sporting comenzaba a traducirse en un mayor número de llegadas al área rival, y el gol parecía que era sólo cuestión del tiempo. En momentos así es donde más se echa en falta el rugir de El Molinón Enrique Castro 'Quini' y el empuje que desde la grada transmite a los suyos.

Por fortuna para los intereses rojiblancos, por una vez el fútbol hizo justicia con quien más lo mereció. Con el golazo de Uros rayando el 89, los tres puntos se quedaron en casa; y aunque sólo sea el primer partido, las cosas se ven mucho mejor después de una victoria. No obstante, que nadie pierda de buenas a primeras la perspectiva. El equipo a día de hoy y si no llegan refuerzos, está cogido con pinzas y da para lo que da. Habrá no obstante siempre quien se acoja a que nunca le fue mejor a este club, que en aquellas temporadas en las que se le negó la posibilidad de despilfarrar dinero en fichajes para el olvido.

Lleguen o no yo esos fichajes, al equipo y cuerpo técnico no le queda sino centrarse desde ya mismo en el próximo partido ante otro recién ascendido, el Cartagena.

Post Scriptum: debutó también con victoria la nueva divisa del Real Sporting, que como siempre ha tenido críticas para todos los gustos. Con más publicidad en ella que el malliot de un equipo ciclista amateur, algunos seguidores sportinguistas viendo al tenista gijonés Pablo Carreño vestir con orgullo la ropa de una marca deportiva española, se preguntan el motivo para seguir sufriendo el ninguneo de una multinacional extranjera.

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