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Mateo Arellano, el premio a la constancia

El avilesino, que volvió a Mareo este verano, debuta como convocado con el primer equipo l Las lesiones habían frenado su prometedora carrera

Mateo Arellano, junto a Bogdan, en la sesión de ayer.

Mateo Arellano, junto a Bogdan, en la sesión de ayer. MARCOS LEÓN

Mateo Arellano forma parte de esa hornada mágica de la generación del 98, que poco a poco ha llegado al primer equipo. A Nacho Méndez le fueron sucediendo Pedro Díaz, Dani Martín, Berto y Pelayo Suárez. Y el último en llegar ha sido Mateo Arellano. Aunque al avilesino le ha costado lo suyo. Las lesiones frenaron la prometedora progresión del centrocampista, que llegó a ser internacional sub-18 con España. El curso pasado, lejos de tirar la toalla, tomó como una oportunidad su salida de Mareo. Un gran año en el Langreo provocó que el Sporting le repescase este mismo verano. Y ayer David Gallego hizo que se cumpliese el primer sueño del centrocampista: debutar en una citación con el primer equipo.

La lesión de Cristian Salvador, sumada a la situación enquistada de Nacho Méndez, que sigue trabajando al margen al no aceptar la oferta de renovación presentada por el club, provoca que David Gallego tenga que echar la mirada hacia abajo para contar con más efectivos de recambio en el centro del campo. A Gragera, jugador ya de pleno derecho del primer equipo, se le unió la pasada jornada otra promesa de Mareo, Marcos Trabanco, que acaba de subir del juvenil al filial. Para este partido Gallego decidió que en vez de Trabanco entras en la citación Mateo Arellano.

El jugador avilesino tuvo que pelear con diversos contratiempos en muy poco tiempo. Aún era juvenil cuando una lesión en el pubis le dejó casi un año sin jugar. Le llegó entonces la hora del salto al filial, pero una rotura parcial del ligamento cruzado le frenó durante tres meses. Pero lo que de verdad le hizo daño a Arellano fue una lesión en la espalda, una protusión discal, que le apartó hace dos cursos durante casi todo el año. Y fue entonces cuando la puerta para salir de Mareo se le abrió y surgió la opción de jugar en el Langreo. Ahí se volvió a sentir futbolista, fue una pieza importante en el conjunto azulgrana, y se le presentó entonces la oportunidad de regresar de nuevo a Mareo.

Ahora, a la espera de que se inicie la temporada en Segunda B, y con convocatorias con más efectivos en el fútbol profesional, Mateo Arellano ha recibido la recompensa a su constancia, y aunque algo más tarde de lo previsto, ya se une a sus compañeros de generación en el primer equipo del Sporting.

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