Su paso por el Sporting apenas duró dos meses. Pablo Lago, que había sido jugador rojiblanco, regresó a casa para entrenar. Lo hizo para asumir el cadete, y para enfrentarse a un nuevo proyecto como analista dentro de la secretaría técnica. Pero entonces una llamada de Bolo, para que fuera su segundo en la Ponferradina, lo cambió todo. Dejó el proyecto en el que se había embarcado con Javi Rico para probar fortuna como ayudanete en un banquillo profesional.

Pablo Lago se reencuentra hoy con el Sporting. En su etapa de futbolista se topó siete veces con los rojiblancos y apenas encajó una derrota, que llegó en su último choque, el 12 de mayo de 2007 en un encuentro que acabó ganando el Sporting 1-0 al Numancia.