Un soberbio Gaspar sacó de problemas al Sporting. Los rojiblancos volvieron al camino de la victoria ante el Sabadell en un partido en el que se adelantaron a los ocho minutos y dominaron de tal manera que acabaron dormidos. El empate de los visitantes, obra de Hernández, despertó a los de Gallego. Dos grandes acciones de Gaspar volvieron a dar ventaja a los rojiblancos para continuar una jornada más en la zona de privilegio.  

A los ocho minutos, Aitor sopló otro beso, el segundo que manda esta temporada con destino a cada televisor. El Sporting que enamoró en Mallorca continuó su romance ante el Sabadell. Gallego repitió a la alineación y presión en bloque medio, como denominan los técnicos a empezar a apretar al rival en tres cuartos de campo. La presión motivó el error visitante con robo de Aitor para buscar a Pedro Díaz en el borde del área. El sierense amagó en ir a recibir, la dejó correr y se sacó un pase con tacón que, aunque en semifallo, adornó una acción finalizada con la zurda del extremo de Gibraleón. Duro, abajo y lo que resisitó en Son Moix, llegó en El Molinón.

Tocó y controló el Sporting en una primera parte que tuvo un segundo acercamiento de peligro al cuarto de hora. Manu García, nuevamente en la derecha pero mucho más participativo, siguió la moda del taconazo para, en una ejecución más limpia, aprovechar la carrera hacia el área de Guille. El gijonés negó el pase atrás a Djuka para disparar sobre la portería de Mackay, de apellido idéntico al del exdelantero holandés del Dépor, pero sin vínculo con él más allá de ser nacido en La Coruña y criado en el club gallego. Entre el guardameta y el palo evitaron el segundo de los rojiblancos.

La segunda parte volvió a ofrecer la imagen de un Sporting dominador, pero cayendo en exceso en un fútbol vertical que acabó costándole un disgusto. El Sabadell empató a falta de veinte minutos a través de Hernández. La energía de Gaspar, relevo de un Aitor García errático tras el gol, dio alas al equipo para batir a Mackay con dos magníficos zurdazos. El primero, ayudado por el meta rival, al que se le coló el balón por bajo, y el segundo, tras una gran pared con Pedro Díaz que envio a la red con una impecable volea. Los visitantes acabaron con diez por roja directa a Grego en los minutos finales, tras una falta a Manu.