El partido que enfrentaría al Sporting B con el Covadonga este domingo en Oviedo se encuentra en el aire. Un positivo de un jugador del filial rojiblanco ha provocado que se hayan hecho test a todos los componentes de la plantilla que entrena Samuel Baños. En el Sporting se encuentran a la espera de los resultados para saber si podrán disputar el encuentro o tendrá que ser aplazado.

Tras jugar el pasado sábado frente al Lealtad, el Sporting B se entrenó el domingo en Mareo. El lunes y el martes fueron jornada de descanso. Este miércoles estaba previsto la vuelta al trabajo, aplazado a la espera de conocer el resultado de los test al resto de componentes del grupo.

Si no se registran más positivos todo apunta a que podrán jugar el domingo, pero si se da algún caso más, lo normal sería que se aplazase y que el grupo quedase diez días confinados. Por el momento ningún jugador ha mostrado síntomas.