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La baja excepcional del delegado eterno del Espanyol

Por primera vez en sus 42 años en el cargo, el asturiano José María Calzón no encabeza la expedición del Espanyol a Gijón

José María Calzón, delegado del Espanyol.

José María Calzón, delegado del Espanyol. LNE

Por primera vez en los últimos 42 años, una visita del Espanyol a El Molinón no estará encabezada por José María Calzón, delegado del club blanquiazul desde 1979. Calzón nació en Valcárcel (Somiedo) el 2 de octubre de 1945 y, a sus 75 años, ha empezado a dosificar su presencia en el equipo. Sigue ejerciendo su función en los partidos del RCDE Stadium y se ahorra los viajes, aunque todo se queda en casa porque lo sustituye su hijo Guillem, ya nacido en Barcelona.

Si el partido de El Molinón se hubiese jugado de sábado, José María Calzón hubiese viajado para visitar a su familia en Valcárcel “porque habría gente en el pueblo, pero el domingo ya no habrá nadie”. Como muchas otras en la década de los 40 del siglo pasado, su familia emigró a Barcelona cuando él tenía 4 años. El primer trabajo de Calzón fue en la agencia de viajes Wagon Lits, que se convirtió en su punto de encuentro con el fútbol y el Espanyol.

“Me llamaron para echarles una mano por las tardes, poniendo al día datos como las tarjetas y esas cosas”, señala el somedano, que tras algunas sustituciones esporádicas acabó convirtiéndose en delegado del Espanyol en 1979. Y ahí sigue, 42 años después, aunque dosificándose: “La temporada pasada me la perdí por enfermedad y en ésta solo ejerzo en los partidos en nuestro campo”.

Calzón, de corazón oviedista además de periquito, bromea diciendo que en esas cuatro décadas “he visto de todo, menos el nuevo Tartiere”. También hoy le hubiera gustado estar en El Molinón, un campo que le trae muy buenos recuerdos, por algunos partidos intensos y también por la convivencia con Enrique Castro, Quini, cuando ejercía de delegado del Sporting: “Ya sé que se ha cumplido el tercer aniversario de su muerte. Recuerdo que la última vez que estuve con él fue en un pueblo de León, en un homenaje. Quini era un fenómeno”.

Sobre el partido de hoy, Calzón opta por la prudencia: “Será difícil para nosotros porque el Sporting lleva unas jornadas que está muy bien. Me ha sorprendido su buena temporada porque está jugando con mucha gente de la casa, prácticamente sin fichajes. Espero que sea un partido bonito, igualado. El que aproveche sus oportunidades, se lo llevará”. Antes de saber que Raúl de Tomás era baja, Calzón consideraba clave su duelo con Djuka.

José María Calzón esquiva cualquier polémica sobre lo ocurrido en los últimos minutos del partido de la primera vuelta en el RCDE Stadium. “Creo que fue un problema con el árbitro”, señaló. Y dejó claro su buen concepto sobre David Gallego: “Lo conozco desde que estaba en el B. Es un entrenador que cree mucho en la juventud. Seguro que llegará muy lejos porque está demostrando su capacidad, manteniendo arriba a un equipo que casi no se ha reforzado”.

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