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Pablo García, un lateral de recorrido

El canterano, que encadena tres partidos de titular, “lo tiene todo para jugar en el Sporting muchos años”, dicen los que le conocen

Pablo García pugna con Iván Martín en el encuentro del domingo, frente al Mirandés, en El Molinón.

Pablo García pugna con Iván Martín en el encuentro del domingo, frente al Mirandés, en El Molinón. Juan Plaza

El Sporting tiene lateral izquierdo “para muchos años”. Así lo creen quienes más tiempo llevan trabajando con el canterano Pablo García, que a sus veinte años encadena tres partidos como titular a causa la lesión de Saúl García. Una oportunidad que el gijonés está aprovechando al máximo, firmando buenas actuaciones. Un buen hacer que ha hecho que, tras la vuelta del cántabro tras la lesión, en el encuentro del pasado domingo frente al Mirandés, David Gallego volviera a contar con Pablo García de inicio. Un premio a los buenos partidos que ha venido firmando.

“Es un lateral izquierdo con mucha calidad, que acostumbra a sumarse al ataque de forma constante y con buenas decisiones”, asegura Francisco Javier Castaño, actual segundo entrenador del Langreo, exjugador del Sporting y que entrenó a Pablo García en su época como cadete, en la Escuela de Fútbol de Mareo. Ya entonces, el canterano demostraba sus buenas maneras en la posición de lateral izquierdo.

“Le gusta subir al ataque, y tiene muy buen golpeo y definición”, ahonda Castaño: “puede poner buenos centros, pero también hacer goles, porque le pega muy bien al balón”. De hecho, frente al Rayo Vallecano, Pablo García ya probó el disparo exterior con una falta que botó y que entre el portero local y el palo evitaron que terminara en gol.

En suma, para Castaño, “es un lateral izquierdo moderno, de los que los entrenadores quieren hoy en día, con mucho recorrido”. Unas características que le hacen adaptarse a la perfección al fútbol actual y que son muy valoradas dentro de Mareo. El único déficit que le podría achacar era el aspecto defensivo, pero el que fuera su entrenador asegura que “está mejorando mucho, es lo que le faltaba para ser un lateral de nivel y ya lo está consiguiendo”.

Por ello, Castaño no duda en asegurar que “cualidades, las tiene todas” para asentarse en el primer equipo durante años, toda vez que “lo está haciendo muy bien siempre que juega”. Algo que, para Castaño, “es de destacar: que en su primer año en el fútbol profesional esté rindiendo a este nivel merece que se le dé confianza”.

Pablo García comenzó la temporada como titular, disputando de inicio los cuatro primeros encuentros ligueros, con buenas actuaciones. A la hora de juego del encuentro frente al Almería, debutó Saúl García –cedido hasta final de temporada– y se adueñó de ese lateral izquierdo que ya no soltaría hasta su lesión. Pablo García siguió jugando algún encuentro como titular –lleva once en lo que va de curso con el primer equipo, entre Liga y Copa del Rey–, pero quedó relegado de forma general al banquillo.

En este periodo, y ante su falta de actividad, bajó al filial, con el que disputó dos encuentros para no perder el ritmo competitivo. “Estoy seguro de que no lo vio como algo negativo, sino como una oportunidad para coger ritmo y minutos”, asegura Castaño, que remarca del canterano que “nunca pone una mala cara y entrenando lo da todo”.

Así lo cree también el que fuera jugador del Sporting Arturo Martínez Noval. Fue uno de los últimos laterales en salir de Mareo y asentarse en el primer equipo, coincidiendo con la última época dorada rojiblanca, disputando la UEFA. Además, en su etapa como “coach” en Mareo llegó a coincidir con Pablo García. “Tiene cualidades para asentase durante muchos años en el lateral del primer equipo, pero tiene que tener paciencia, y que tengan paciencia también con él”, explica.

Del joven canterano alaba que “es como una esponja: absorbe todo lo que le dices, tiene muchas ganas de aprender, es atento y respetuoso”, con lo que “tiene todas las condiciones para ser futbolista”. A ello se suma que, a ojos de Arturo, “está aprovechando la oportunidad y demostrando que tiene cualidades de sobra para poder asentarse en el fútbol profesional, aun en una categoría tan exigente como es la Segunda División española”.

Para Arturo, “volver al filial para estos jugadores no es un paso atrás, sino una oportunidad más para aprender”. De hecho, explica el que fuera lateral del primer equipo, “a mí me pasó: tras debutar con los mayores, a las dos semanas tuve que volver a jugar con el B”. Por eso, explica, en una situación como esta “lo más importante es entender el rol que tienes y no creerte más que los demás, sino trabajar y querer aprender”.

Una máxima que Pablo García tiene perfectamente aprendida. Estudiante de Magisterio, forma parte de la conocida como “la quinta del cole”, con otros compañeros de La Asunción que también están teniendo su oportunidad en el primer equipo sportinguista esta campaña, como Gaspar Campos, Pelayo Suárez o Guille Rosas y José Gragera. Los dos últimos ya cuentan con ficha del primer equipo rojiblanco, un hito que está cada vez más cerca de alcanzar Pablo García. Un paso que podría llegar la próxima temporada, donde el Sporting podría repetir cartas en el lateral izquierdo, ya que cuenta con una opción de compra obligatoria sobre Saúl García, en caso de ascenso, de 375.000 euros.

Mareo, importante también en el filial

La aportación de la Escuela de Fútbol de Mareo este curso está siendo de las más importantes que se recuerdan en la época reciente en Gijón. En el primer equipo tienen presencia jugadores del filial como el propio Pablo García, Bogdan Milovanov, Gaspar Campos, el portero Christian Joel o Pelayo Suárez. Otros como Gragera o Guille Rosas han firmado este curso su primer contrato como profesionales. Además, el filial rojiblanco es el que más jugadores juveniles ha utilizado esta campaña en la Segunda División B, con once. Entre ellos destacan David Argüelles, Juan Aspra, Alejandro García Oyón o Sergio Dacal.

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