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La crónica del Girona-Sporting: palo con polémica en Montilivi

Una dudosa mano de Bogdan precede el decisivo gol del Girona, protestado por fuera de juego, para dejar al Sporting sexto y añadir suspense al final

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El Sporting-Girona, en imágenes

Girona 1 - 0 Sporting

A centímetros de marcar, por milímetros se perdió. El Sporting, desquiciado por una polémica actuación arbitral, cayó ayer en Montilivi condenándose a un final cargado de suspense. Una dudosa mano de Bogdan dio al Girona la falta del gol que desniveló el partido, al aprovechar Juanpe el rechace de Mariño mientras los de Gallego reclamaban un ajustadísimo fuera de juego del local Bueno. Todo al límite, como el equipo. Aitor García tuvo el empate a ocho minutos del final, pero se topó con el larguero añadiendo rabia a un conjunto incómodo evidenciando que llega justo de gasolina e ideas en ataque para las tres jornadas restantes.

Gaspar, ante dos defensas. LOF

El lado malo, caer al sexto puesto y ver al Girona, quinto, escaparse a tres puntos. El bueno, los gijoneses siguen dependiendo de sí mismos pese a estar igualados a puntos con el Rayo, a quien tienen el goal-average ganado, como al propio Girona –cayó 2-0 en El Molinón–. Por delante, poco tiempo para lamentos. Pasado mañana los rojiblancos tienen otro partido, ante la ya salvada Unión Deportiva Las Palmas, que nada se jugará en El Molinón salvo el honor y el pellizco económico de unos puestos más arriba en la tabla. Antes, en Vallecas, el Rayo recibe a un Oviedo con los deberes de la permanencia resueltos. Tampoco se esperan regalos azules desde Gijón en forma de puntos. Sin colchón ya, los resbalones pueden doler diferente.

Toca apretar a los de Gallego, inferiores ante el Girona, reservones durante muchos minutos logrando, a pesar de todo, mantenerse con opciones de empatar hasta que el larguero se convirtió en un golpe de realidad. El tiempo dirá si esos detalles son los que finalmente definen la denominada suerte del campeón. Al Sporting le faltaron líderes además de fútbol y empuje. Manu García estuvo desaparecido y Saúl, blando tanto en defensa como en ataque. Djuka y Gaspar mostraron arrojo y descaro para buscar la portería rival sin mucha ayuda. Con todo, esta temporada no puede acabar con tan injusto y cruel desenlace como quedarse fuera del play-off.

Pedro conduce el balón. LOF

El Sporting saltó de inicio con lo visto ante el Lugo. Mismo equipo para tratar de repetir victoria. Sufrió nada más pisar Montilivi. Dos saques de esquina para el Girona antes de que se cumplieran los cinco minutos. El fantasma de los ocho goles a balón parado gerundenses en las últimas cinco jornadas, subrayado por Gallego en la previa, sobrevolando el ambiente. Aguantaron los gijoneses, ayer de morado, para soltar dos latigazos y desafiar el dominio, a través del balón, local. Primero Djuka, tras un gran control en el área. Después, Javi Fuego. Los dos remates, a consecuencia del saque de una falta lateral. Ambos, con la zurda. El Sporting, cerrado atrás, intentaba hacer su partido, mientras el Girona iba a por más con la complacencia de un árbitro indulgente con las constantes faltas de los catalanes, con los empujones de Stuani desentendiéndose del balón y con el brazo arriba en cada salto.

Se indignaron los de Gallego y acabaron viendo una rigurosa amarilla, a Gragera, por una pugna en la que el rival se quejó de un golpe en el rostro. Los mismos que se hinchó a dar Stuani yéndose limpio. El enfado se reflejó en otra amonestación añadida, la vista por el entrenador del Sporting. Iría a más. Tras una dura entrada de Javi Fuego que hizo tener el doble pivote en alerta amarilla, alimentando que el equipo se metiera atrás un poco más, otra vez el balón parado hizo al Sporting pasar apuros. Hasta hincar la rodilla. Primero avisó Stuani con un remate forzado que se fue fuera. Por el medio, un zurdazo del exoviedista Bárcenas fue respondido con una gran mano de Mariño. La siguiente marcó el partido por el criterio del gallego Muñiz Ruiz. El colegiado interpretó mano en un centro del Girona que pilló a Bogdan con el brazo pegado al vientre cuando le golpeó el balón. La acción, en el pico del área, muy protestada, permitió a los locales adelantarse en el marcador.

Bogdan despeja ante Stuani. LOF

Monchu buscó puerta con un tiro que le botó en área pequeña a Mariño y el vigués despejó al centro. Allí la cazó Juanpe, entre Babin y Djuka, para fusilar sin piedad a falta de un minuto para el descanso. Al cabreo por la mano previa señalada a Bogdan se unieron las protestas de los gijoneses al reclamar fuera de juego de Bueno en el remate. Muñiz Ruiz no se fue al monitor, justificó a los jugadores, aparentemente, que le habían informado por el auricular de que no existía nada ilegal. Las imágenes de la realización justificaron una decisión milimétrica. No cambió el panorama tras la reanudación, con Djuka disparando mordido un gran pase de Gragera que le dejó pisar área sin oposición.

Y cuando el Girona dejaba pasar los minutos sin sufrir para mantener la ventaja, Aitor tuvo el empate en un contragolpe a la salida de un córner a ocho minutos del final. El de Gibraleón trianguló con Manu y Djuka, que le dejó un caramelo para plantarse mano a mano ante Juan Carlos. La picó casi perfecta. Sorteó la salida del meta, pero los milímetros, como en el fuera de juego, jugaron en contra. El balón se estrelló en el larguero y el palo acabó siendo doble.

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