Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El análisis del Fuenlabrada-Sporting: Como en el último ascenso, otra vez en manos del Lugo

Los gijoneses caen por primera vez de los puestos de promoción y ya no dependen de sí mismos

Aitor García e Iribas disputan un balón en el encuentro de ayer. | LOF

Aitor García e Iribas disputan un balón en el encuentro de ayer. | LOF

El Sporting volvió a quedar ayer, como en el último ascenso en la temporada 2014-15, en las manos del Lugo en la última jornada liguera. Los gijoneses no supieron ganar a un Fuenlabrada que, pese a no jugarse nada en el aspecto clasificatorio, dispuso de las mejores ocasiones frente a un conjunto rojiblanco que tenía ante sí el encuentro más trascendental del curso. El empate sin goles hace que el Sporting ya no dependa de sí mismo en el último partido de la temporada regular, el primero que van a afrontar fuera de los puestos de play-off. Deberá ganar al Almería y rezar para que el Rayo no haga lo propio en Vallecas. Así es esta Segunda División española, una de las ligas más igualadas e inexplicables del mundo, donde, como se repite en el vestuario gijonés cual mantra bien enseñado por Gallego: “Es muy difícil ganar”. Más aún para un Sporting que anota menos de un gol por partido y que, además, ayer concedió mucho. La manta es corta y, yendo al ataque, los rojiblancos desguarnecieron la defensa. Lo más extraño del encuentro de ayer no es que el Sporting no ganara, sino que el partido acabase sin goles. Los visitantes tuvieron alguna clara, sobre todo en el tramo final, pero los locales las dispusieron de todos los colores. Al final, lo mejor, el resultado, que hace que al Sporting le valga con ganar y que el Rayo no gane para meterse en la promoción de ascenso. Un premio que a principio de temporada parecía imposible y que ahora, si no se consigue, teñirá el curso de fracaso.

Javi Fuego, titular de nuevo y con el brazalete de capitán

Javi Fuego volvió ayer a la titularidad con el Sporting, tras descansar de inicio en el encuentro frente a Las Palmas, el pasado jueves en El Molinón. Y lo hizo, además, portando desde el pitido inicial el brazalete de capitán, una situación inédita en lo que va de campaña –habitualmente lo hacen Mariño, Pablo Pérez, Babin o incluso Carmona–, muestra del peso que el veterano centrocampista poleso tiene dentro del vestuario. El medio disputó 69 minutos de juego, hasta que fue sustituido y devolvió el brazalete a Mariño. Con la vuelta de Fuego al esquema, el Sporting apostó nuevamente por incrustar al poleso entre los centrales en la salida del juego. Fuego estuvo acompañado por Gragera en el doble pivote, con Pedro Díaz por delante y Manu García y Aitor caídos a las bandas, en una nueva variante táctica introducida por David Gallego.

Campuzano vuelve tras la lesión y a punto está de lograr el gol de la victoria

Víctor Campuzano volvió ayer a disputar minutos, superada la lesión en el bíceps femoral de la pierna izquierda que se produjo en el derbi frente al Oviedo, logrando así recuperarse en un tiempo récord para estar listo en las últimas jornadas ligueras, en las que el Sporting se juega el todo por el todo. El atacante entró al terreno de juego en el minuto 69, sustituyendo a Javi Fuego y dispuso de la mejor ocasión del partido, en un mano a mano frente a Belman, al que no supo superar. Su remate lo sacó el portero local con el pie. Aún intentó otro remate, que Belman atrapó sin problemas. Cumic, que entró en la convocatoria, no disfrutó de minutos.

Los rojiblancos siguen sin vencer en el Fernando Torres

El Sporting continúa sin conocer la victoria en el estadio Fernando Torres de Fuenlabrada. Los rojiblancos no supieron ayer lograr la victoria y tuvieron que conformarse con un empate sin goles. De hecho, el Sporting aún no ha podido celebrar un tanto en el estadio fuenlabreño, que solo había visitado una vez con anterioridad, la pasada temporada, cuando cayó por 2-0, con tantos de Cristóbal, que ayer estuvo a punto de marcar en varias ocasiones, y José Fran, de penalti. Los dos duelos en El Molinón entre ambos conjuntos sí los venció el Sporting.

Nervios en el banquillo y en el campo, con ansiedad por buscar la victoria

El Sporting no supo ayer gestionar el aspecto emocional en un encuentro en el que se jugaban gran parte de las opciones de lograr el objetivo final de la temporada: meterse en el play-off. Los rojiblancos se mostraron muy nerviosos durante todo el partido, tanto en el césped como en el banquillo y la grada. La imagen de David Gallego, justo antes de comenzar el encuentro, mirando nervioso el reloj y bebiendo agua era un presagio de lo que iba a ocurrir después. Los jugadores no supieron templarse para buscar el gol que les hiciera depender de ellos mismos en la última jornada y, con el paso de los minutos, la ansiedad fue creciendo y, con ella, los fallos y los despistes. Algunos futbolistas rojiblancos llegaron incluso a encararse con sus rivales y Roberto Montes, miembro del cuerpo técnico, acabó expulsado por sus protestas.

Compartir el artículo

stats