A horas de que el balón eche a rodar en El Molinón, el ambiente rojiblanco luce como nunca antes desde la llegada de la pandemia. Camisetas, bufandas y banderas invaden los aledaños del municipal gijonés a la espera del vital partido del Sporting ante el Almería (21.00 horas). Los de Gallego necesitan ganar y esperar que el Lugo puntúe en su visita al Rayo Vallecano. "Es ganar o morir en la orilla", reconoce un veterano aficionado mientras apura los nervios al ritmo de un cigarro sentado en el vecino parque de Isabel la Católica.

El sportinguismo se cita en El Molinón más allá de los 5.000 espetadores que entrarán por primera vez al campo para vivir un partido de Liga esta temporada. La afición está llamada a recibir al equipo a su llegada al municipal gijonés para mostrar su apoyo de cara al duelo ante el Almería de Rubi, exentrenador del Sporting. La actividad no cesa en torno al municipal gijonés, donde la afluencia va creciendo con el paso de los minutos, a medida que se acerca la hora del partido. La entrada al campo será escalonada para aquellos aficionados con entrada, citados los primeros hora y media antes del encuentro.