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El colegio La Asunción se vuelca con la "quinta del cole": “Sporting, batalla sin cesar”

Gragera, Gaspar, Guille, Pelayo y Pablo García, exalumnos del centro gijonés, ídolos en las aulas: “Vamos a ganar y jugar la promoción, seguro”

Alumnos del colegio La Asunción apoyando al Sporting.

Alumnos del colegio La Asunción apoyando al Sporting. Marcos León

En apenas cinco minutos, los patios del colegio La Asunción pasan de estar vacíos a llenarse de actividad. 120 alumnos, de sexto de Primaria y de Educación Secundaria, aparecen portando enseñas rojiblancas. Sin romper los grupos burbuja ni la distancia de seguridad, acuden a la cita con LA NUEVA ESPAÑA por doble motivo: el deseo de mostrar su apoyo al Sporting en el momento más importante de la temporada y el orgullo de verse reflejados en Gragera, Gaspar, Guille Rosas, Pelayo Suárez y Pablo García, la “quinta del cole”, antiguos estudiantes del centro educativo gijonés. La pista de fútbol-sala ejerce como improvisado Molinón. Entre sus manos emerge un mensaje en forma de cartulina tomado del himno rojiblanco: “Sporting, batalla sin cesar”.

“Sporting, batalla sin cesar”

“Vamos a ganar y jugar la promoción, seguro”, repiten pequeños y mayores. Profesores y alumnos. No ha sido un año cualquiera en el colegio La Asunción. Si el fútbol ha sido un habitual compañero de viaje en la labor educativa del centro a la hora de formar a generaciones y generaciones de gijoneses, pocos recuerdan un precedente que se acerque en cuanto a número y protagonismo de exalumnos en el Sporting. Seguramente no lo hay. Esta temporada ha llegado, además, a través de un grupo de cinco jóvenes que se han convertido en el impulso con el que el conjunto gijonés ha figurado 40 jornadas consecutivas entre los seis primeros clasificados. “Ojalá tras el partido ante el Almería recuperen el sexto puesto, se lo merecen después de estar ahí durante toda la Liga”, subraya Elisa Díaz, directora de La Asunción

“Sporting, batalla sin cesar”

Hasta hace poco ocupaban las aulas y todos, sin excepción, han dejado un cariñoso recuerdo. Pelayo Suárez, el mayor de la “quinta del cole”, fue incluso pregonero de las fiestas colegiales en señalo de reconocimiento, entre otras razones, a su progresión en Mareo. Gragera, Gaspar, Guille y Pablo son del mismo año, de 2000, lo que les ha hecho madurar juntos entre los libros y el balón. Ahora no comparten clase, sólo vestuario, pero siguen formando pandilla. “Va a perder el Rayo, apúntelo”, dice con mirada cómplice un crío de sexto de Primaria con cara de espabilado.

“Sporting, batalla sin cesar”

“Ha sido un año de alegrías deportivas. Primero por verles alcanzar el primer equipo, y ahora porque todos confiamos en que durante este final de temporada todavía encontremos más motivos para seguir celebrando cosas”, comenta Chuseta Fuente, responsable de Educación Infantil. Por el camino, no se olvidan de otro éxito en Mareo como el de volver a ver a Fernando Somolinos jugando al fútbol. Jugador del juvenil A del Sporting, en octubre del año pasado un quiste en la cabeza le llevó a pasar por el quirófano dejando en el aire la posibilidad de que pudiera retornar a los terrenos de juego. Vencieron las ganas y la persistencia del gijonés. “Ésa ha sido otra de las grandes noticias del curso”, reconocen en el centro.

“Sporting, batalla sin cesar”

Gragera, Gaspar, Guille Rosas, Pelayo Suárez y Pablo García mantienen, en menor o mayor medida, su vínculo con La Asunción. Algunos de ellos han colaborado en intentar hacer más llevadero el curso en un año marcado por la pandemia. En contacto con el profesorado, se han prestado a participar en iniciativas dirigidas al alumnado para animarles en su formación a distancia, especialmente en tareas vinculadas a la Educación Física.

“Sporting, batalla sin cesar”

Mil doscientos alumnos tiene en la actualidad el colegio La Asunción, uno de los emblemas y motores de la actividad en el barrio gijonés de El Bibio, muy próximo al templo rojiblanco, El Molinón. “Yo también quiero jugar en el Sporting”, se escucha salir de una fila de pequeños que desfila ante el polideportivo Milleret. “Y, yo”, repiten media docena de compañeros. Hay bufandas al aire y banderas para reivindicar que, aunque la gran mayoría no podrá acompañar al equipo esta noche en el municipal gijonés, lo harán apostados ante el televisor con la misma pasión. “Aunque en los últimos partidos no nos han ido muy bien las cosas, son los mejores”, se convencen los unos a los otros, mientras reparten elogios a Djuka y Mariño además de a los héroes salidos del colegio. Entre el centenar de alumnos que ya vuelven de vuelta a sus aulas, no es difícil distinguir a Sergio, María y Javi, hermanos de Pablo García, que portan con orgullo, cada uno, una camiseta del lateral izquierdo rojiblanco. “En nada toca entregar las notas, y ya veréis como el Sporting se va llevar muy buenas calificaciones”, concluye, antes de despedirse, Chuseta Fuente.

Seis estudiantes del centro, también en Mareo

Si el protagonismo del colegio La Asunción en el primer del equipo del Sporting es notable en la presente temporada, en las categorías inferiores rojblancas también hay actuales alumnos del centro gijonés dispuestos a seguir los pasos de Gragera, Guille Rosas, Gaspar, Pelayo Suárez y Pablo García. En concreto, hay seis canteranos que siguen en su formación en Mareo. Son los casos de Javi Álvarez, portero del juvenil de División de Honor rojiblanco; Sergio Gutiérrez (hijo de Mario Cotelo, exjugador y actual delegado rojiblanco), defensa central del Liga Nacional; Gabriel Suárez, jugador de banda izquierda del cadete B; Nico Riestra, jugador de banda derecha del infantil A; Javi Llaneza, central del infantil B, y Pablo Coalla, delantero que la próxima campaña pasará a formar parte del Benjamín B. En la lista de exalumnos hay que añadir más nombres, como Iván Elena y Argüelles, del Sporting B, o Somolinos, del juvenil A. La sintonía entre el centro educativo y el Sporting va más allá de la afinidad a los colores de la mayoría del personal que trabaja a diario en sus aulas.

Pablo García, con madre y tres hermanos en las aulas

Entre los miembros de la “quinta del cole”, el nombre de Pablo García es uno de los más presentes en las aulas del colegio La Asunción. El motivo principal, el orgullo de sus tres hermanos, todos más pequeños que él, todos estudiantes del centro educativo gijonés. A Sergio, de 16 años, le siguen los mellizos María y Javi, que viven más intensamente que nunca su pasión por los colores rojiblancos. En la primera temporada de Pablo García en el primer equipo, ellos son sus principales apoyos en un año en el que el día a día del Sporting se vive de otra manera en la familia. El vínculo con La Asunción va más allá. Yolanda Carrasco, madre del futbolista del Sporting, es también profesora de Educación Física en el colegio. “Le hubiera gustado mucho ayudar al equipo en estas últimas jornadas en las que se juega todo”, comenta, ya que Pablo ha sido baja por una lesión muscular. Por este mismo motivo tampoco podrá tomar parte en el duelo de esta noche, ante el Almería. Entre los docentes figura también Juan Luna, profesor de Educación Física y actual coordinador de Mareo.

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