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Javi Fuego, primera despedida en la operación salida del Sporting

Djuka, Mariño y Manu García están en el mercado; Christian Joel y Valiente negocian continuar; Carmona y Cristian Salvador están fuera

Javi fuego, ayer, abandonando las instalaciones de Mareo.

Javi fuego, ayer, abandonando las instalaciones de Mareo. Á. C.

“Quiero comunicaros una decisión que ha sido muy difícil de tomar: no voy a continuar en el Sporting”. Javi Fuego emitió ayer una nota para dar por concluida su etapa como rojiblanco. El paso dado por el poleso, adelantado por LA NUEVA ESPAÑA en su edición digital, llega después de no contar con una oferta de renovación y tras meses de fricciones con Javi Rico, director deportivo. “Digo adiós con tristeza porque todos habíamos imaginado otro final de Liga, pero lo hago con la conciencia tranquila de haber ayudado al equipo desde todas las situaciones”, destacó. Con la primera despedida se inician semanas de movimientos que pueden afectar a la columna vertebral del equipo.

Javi Fuego se cansó de esperar. Hace pocos días visibilizó un último intento, dejando claro en rueda de prensa que su intención era la de seguir en el Sporting. “La pregunta sobre mi renovación no es para mí. Todo el mundo sabe cuál es mi deseo, para mí sería un orgullo vestir esta camiseta”, subrayó. No encontró respuesta en el club. Con 37 años y una de las fichas más altas, el recorte en gastos que el Sporting lleva realizando desde el inicio de la pandemia no es la única razón objetiva por la que se le ha dejado marchar. El futbolista tampoco encontró ningún “feed-back” para formar parte del proyecto deportivo de la próxima temporada, aunque la relación con David Gallego siempre fue buena.

Le pidieron ser líder y lo cumplió pese a que reflexiones tan aplaudidas como la de que los futbolistas del Sporting “deben serlo las 24 horas” le acabaron pasando factura. Especialmente entre sus detractores. Las diferencias entre Javi Fuego y Javi Rico se acrecentaron el pasado mes de enero, después de que el brote de covid-19 encendiera los ánimos en el vestuario. Puntos de vista diferentes les alejaron para ya nunca acercarles. El trato con el presidente, Javier Fernández, también se había enfriado después de que el máximo accionista fuera una de las personas que más insistió en su vuelta a Mareo. En estos últimos días, al lado de Fuego estuvo el bloque duro de la plantilla, los más veteranos. Verle lucir el brazalete en la visita a Fuenlabrada, en el que finalmente ha sido su último partido como rojiblanco, ya fue sintomático.

En su nota de despedida, Javi Fuego también desliza su rabia por no haber podido despedirse sobre el verde de El Molinón, algo que sí pudo hacer Carmona. “Me hubiese gustado haber disfrutado en el césped junto toda la afición en El Molinón, aunque al menos pude ver a algunos de vosotros en las gradas”, apuntó. Ahora, duda entre colgar las botas o vivir una nueva etapa deportiva lejos de Gijón. “Después de la decepción de no poder pelear por el ascenso considero que es el momento de tomarme un periodo de reflexión para decidir mi futuro”, escribió el poleso.

Otro que se va sin oferta de renovación sobre la mesa es Cristian Salvador. Centrocampista, al igual que Fuego, su caso es completamente diferente. Ni inicialmente era una de las prioridades para la dirección deportiva ni fue ajeno a que se estaba moviendo para atar su futuro lejos de Gijón antes de que terminara su contrato. Si nada se tuerce, en las próximas semanas se hará oficial su incorporación al Huesca. De un plumazo, dos pivotes defensivos están fuera. En cuanto a Carmona, el club ya intentó negociar su marcha el pasado verano, incluso asumiendo parte de su ficha. Su adiós se hará oficial en los próximos días cerrando una etapa de nueve años en el club.

Los frentes más calientes se sitúan ahora en el frente de los traspasos. Si el Sporting ya hizo malabares el pasado verano para evitar vender jugadores a precios que entendían estaban muy por debajo de la cotización de sus futbolistas, en este momento se ve necesario. La puja está abierta por Djuka, máximo goleador del equipo que ya escenificó su despedida en El Molinón ante el Almería, siendo el último jugador en abandonar el terreno de juego entre gestos de agradecimiento a la grada. Si bien Javi Rico podría repetir la frase del pasado verano en la que aseguró que “ningún futbolista es intransferible”, Manu García y Mariño vuelven a estar en el escaparate.

En el caso de Manu García, el rojiblanco tiene una cláusula por la cual es libre de salir cedido a un Primera si el club de destino asume la totalidad de su ficha, detalle del contrato desvelado por LA NUEVA ESPAÑA. En cuanto al guardameta vigués, el club le ve como un futbolista importante, pero escucharía propuestas para apostar en Segunda por Christian Joel -que termina contrato y a quien se pretende renovar- y Joel Jiménez. También se negocia la continuidad de dos centrales, Valiente -con sueldo a la baja- y Pelayo Suárez. Cumic y Saúl García, cedidos, regresan a sus clubes de origen, mientras que vuelven al Sporting tras estar a préstamo Álvaro Vázquez y Neftali, que no entran en los planes de Javi Rico. Queda mucha tela por cortar y alguna sorpresa por delante.

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