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Nueve goles, Diego Castro a tope y el aviso de Preciado sobre su Sporting: "Vamos siempre a por los partidos"

El 5-4 de 2006 entre los rojiblancos y el Cádiz es el segundo partido de Liga con más tantos en El Molinón | “Fue una locura y le acabó costando el puesto a Oli”, recuerdan Jorge y Gerardo, goleadores rojiblancos

Por la izquierda, Diego Castro, Samuel, Congo y Andreu celebran uno de los goles del Sporting al Cádiz en 2006. | LNE

“Somos un equipo que siempre va a por los partidos. Luego saldrá, o no, pero vamos a por ellos”. La frase es de Manolo Preciado. Aquella vez, salió. Sporting de Gijón y Cádiz protagonizaron en 2006 un vibrante 5-4 que se mantiene como el segundo partido de Liga con más goles en El Molinón –junto al 2-7 ante el Atlético de Madrid de la 1947-48- y solamente superado por el 11-0 al Lérida de la campaña 1956-57 (según el archivo del historiador Frichu Yustas). “Manolo nos insistió durante la semana en que teníamos que entrar muy concentrados y empezamos fatal. Fue una locura y le acabó costando el puesto de entrenador a Oli”, recuerdan Gerardo Noriega y Jorge García Torre, dos de los goleadores rojiblancos. Barral, Diego Castro y Congo completaron la nómina.

“Me vais a matar a disgustos”, le repetía Preciado a Gerardo Noriega cada vez que pasaba a la altura de banquillo. Quince años después de todo aquello, el de Cue tiene fresco el recuerdo del partido. “Veníamos de dos derrotas consecutivas y Manolo nos estaba apretando porque había que ganar. Estábamos muy avisados y el rival era difícil, porque aquel Cádiz tenía la aspiración de lograr el ascenso”, comenta el “10” en aquel partido. Todo salió al revés. Al menos, de inicio. Sesma adelantó a los visitantes a los 13 minutos y, cuatro después, el segundo para el Cádiz: César Caneda. Lo que pasó después persiguió a Gerardo hasta Alicante.

Cero a dos y penalti a favor del Cádiz en el minuto 19. Abraham Paz coge carrerilla para lanzar y estrella el balón en el larguero. No sabía entonces Gerardo Noriega que, dos años más tarde, ficharía por el Hércules y en su primer día, Abraham Paz, de frente. “Acababa de entrar al vestuario, viene y me dice: ‘Ese partido lo ganasteis gracias a mí. Si llego a meter ese penalti no ganáis en la vida’. No se había olvidado de aquello. ¡Increíble!”, comenta, entre risas, el exrojiblanco. Gerardo hizo el tercero, el 3-2, justo antes del descanso. Quedaban cuatro más. Uno de ellos, otro penalti para el Cádiz que volvió a lanzar Abraham Paz. Esta vez fue para dentro. El decisivo, el 5-4, fue obra de otro defensa, Jorge García Torre.

“Empecé en el banquillo. Creo recordar que Manolo quería que me ocupara de Óscar de Paula y al poco de entrar por Jony López llegó la jugada”, explica el gijonés. Portería del fondo norte. Falta lateral. Carril izquierdo. Diego Castro –que participó esa tarde en los cinco goles del Sporting- la cuelga al área y entonces... “Traté de adelantarme a la salida de Armando y lo conseguí. La gente se había ido enganchando a medida que iban pasando los minutos y los goles y se celebró con mucha intensidad”, asegura Jorge.

Han pasado los años, pero Gerardo y Jorge siguen siendo compañeros. Ahora defienden los colores del Urraca, en la Tercera RFEF. Gerardo ejerce como director deportivo del conjunto de Posada de Llanes y uno de sus fichajes el pasado verano fue, precisamente, el central gijonés. Los dos inyectan optimismo a las opciones de Copa del Sporting y su irregular imagen en Liga. “Hay opciones de estar en cuartos. Juegas en casa, es partido único y el Cádiz está pensando más en salvarse”, coinciden deseando otra lluvia de goles de color rojiblanco.

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