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Segunda División | Los equipos asturianos

Así vive un director deportivo los últimos días del mercado en Segunda

“Llegan decenas de ofrecimientos; el delantero es siempre lo más difícil y se espera al último día para obtener rebajas”, afirma el ex secretario técnico del Sporting Eloy Olaya

Eloy Olaya, ayer, en la LA NUEVA ESPAÑA de Gijón. Juan Plaza

“A Djuka le hace falta una pareja de baile”. El ojo de Eloy Olaya coincide con el de Javi Rico ante la última semana de mercado. El exjugador rojiblanco, secretario técnico del Sporting entre 2001 y 2006, repasa para LA NUEVA ESPAÑA cómo se vive desde dentro la locura de un cambio de cromos, en muchas ocasiones, contra reloj. “En el último mes te pueden llegar decenas, casi un centenar de ofrecimientos; el delantero es lo más difícil porque es lo más costoso y se suele esperar al último día porque aparecen oportunidades: es la manera de alcanzar rebajas antes imposibles”, detalla el gijonés. En resumen, una locura.

El límite para que el Sporting encuentre un delantero, su gran objetivo, es la medianoche del próximo lunes. Hasta ese momento, todo es posible. Lo sabe bien Eloy. “La temporada en la que traspasamos a Pablo Amo (2002, al Dépor) fue por una llamada de Lendoiro a las 11 de la noche del último día. Habían estado antes interesados en él, pero al final se decantaron por Jorge Andrade, un portugués del Oporto. El Atlético había preguntado por Pablo, pero daba poco dinero, y estábamos negociando con el Villarreal un acuerdo con vistas a la siguiente campaña. Fue cuando me avisó Alfredo (García Amado, entonces gerente del club)”, cuenta Eloy. Jorge Andrade se había lesionado y Pablo Amo se fue a La Coruña a cambio de 3 millones de euros. “Iba a firmar un contrato por cinco años y cuando llegó, la duración era de siete. Lendoiro era así”, recuerda el gijonés.

La anécdota con Pablo Amo sucedió durante un mercado veraniego, pero sirve a Eloy para mostrar que los últimos días, tanto del veraniego como del invernal, hay sorpresas. “Sobre todo, cuando económicamente tienes que ajustar al máximo tus recursos. Yo me pongo en la piel de Javi Rico y me imagino que él estará viviendo algo así”, explica. No hay locura final sin trabajo previo, advierte el exrojiblanco. “Todo parte de un seguimiento, marcas unas series de opciones que te gustan, y vas mostrando ese interés al jugador con antelación. El tema es que muchas veces se te va del presupuesto. Lo aparcas, vas a otro y...”, explica. O cazas rápido, o esperas. Ahí está la estrategia.

“Lo que es clave es que el director deportivo y el entrenador vayan ahora de la mano porque tienes menos tiempo para que el jugador se adapte y dé rendimiento. Si traes a uno y el entrenador duda, estás perdido”, asegura Eloy. El exrojiblanco ve normal que, en el caso del delantero, al Sporting le esté costando poder cerrar alguna operación. “En Segunda División estoy seguro de que ahora mismo el 70% de los equipos quieren reforzar ese puesto, por eso y por el límite salarial hay que jugar mucho los últimos días.”, sentencia.

En cuanto a la marcha del equipo, a Eloy le duelen los silbidos a determinados jugadores. “Me molesta que la gente pite a Pablo García o a Gaspar. ¿Que no atraviesan un buen momento? Vale, pero es que llevan media hora como profesionales y eso no les ayuda a crecer”, insiste. También invita al optimismo tras la sufrida remontada ante el Amorebieta, aunque con la boca pequeña. “Ahora de lo que se trata es de ganar partidos. Ganaste no jugando bien, es cierto, pero el equipo es el que es. Nos cegaron a todos las primeras nueve jornadas y ahora somos muy exigentes”, resume. ¿Promoción? Prudencia. “Ahora mismo veo difícil que alcancemos el sexto puesto. De todas formas, hay que pensar en el corto plazo. Por arriba hay cinco o seis más fuertes que tú, pero todavía pueden pasar cosas”, concluye Eloy Olaya.

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