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El Corazón de María late con el Sporting: "Nos vamos a salvar"

El alumnado del centro gijonés, en pleno centenario de la misión claretiana en la ciudad, se vuelca con el equipo de Abelardo

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Los alumnos del Corazón de María, ayer, animando al Sporting desde el patio del colegio. | Marcos León

Hace cien años, con la Liga aún por formarse, el Sporting arrollaba por los campos de Asturias, ganando en la temporada 1921-22 todos los partidos del campeonato regional para acabar siendo frenado por el Barcelona en semifinales de Copa. Al mismo tiempo, la misión claretiana se iniciaba en Gijón, dando paso tiempo después a su mayor símbolo en la ciudad, el colegio Corazón de María. Referencia educativa erigida a poco más de un kilómetro de El Molinón, sus aulas son inagotable cuna de generaciones de sportinguistas. LA NUEVA ESPAÑA comparte con 400 de sus actuales 1.600 alumnos cómo, en el año del centenario de los claretianos en la ciudad, el sentimiento rojiblanco convive con los libros en un momento vital de la historia del club: “Nos vamos a salvar, ¡puxa Sporting!”. 

Nadie les gana en ilusión. Los alumnos de primero, segundo, tercero y cuarto de Primaria irrumpen, por grupos, en el patio del colegio. Es un torrente rojiblanco. Ataviados con camisetas, bufandas y banderas rojiblancas, la jornada para ellos es doblemente divertida por el hecho de aprovechar el recreo para animar al Sporting en su encuentro con LA NUEVA ESPAÑA. “En el colegio se vive con mucha intensidad e identificación el Sporting”, reflexiona Simón Cortina Hevia, director del colegio Corazón de María. En pocos segundos se ha visto rodeado de quienes constatan sus palabras mientras corean “Sporting, Sporting”. Los hay atrevidos, como Mario Francisco Figueredo. “Vamos a meterle diez goles al Girona”, dice este gijonés de 6 años. “Anda, anda”, cuestiona Sergio Blanco, compañero de clase, al entender exagerado el pronóstico. Como él, está convencido de la victoria, pero apunta a un marcador menos abultado. “Con 1-0, suficiente”, responde. 

Los alumnos de primero a cuarto de Primaria del Corazón de María, ayer, en el patio del colegio. |

Al mismo resultado se suma Diego Menéndez, que además de alumno del Codema ha jugado en las categorías inferiores rojiblancas. “El gol lo va a hacer Djuka”, sentencia. Se oyen voces de confirmación. Dicen sus profesores que Diego sabe de esto. La que golea en Mareo es Eva Villar, quien a sus 9 años estudia en el Codema por las mañanas y por las tardes ejerce de delantera en la base rojiblanca. “¡Claro que nos vamos a salvar!”, señala alzando a la voz entre el griterío de sus compañeros, que corren alrededor mientras ondean al viento todo lo rojiblanco que encuentran por medio. Mateo Landeira, hijo del exrojiblanco Marcos Landeira, es uno de los que lo vive con pasión. “Van a conseguir la permanencia porque todos son buenos jugadores”, interviene Olaya Pelegrín. “El mejor es Cuéllar”, repite Gerardo Quesada, uno de los benjamines del centro y fiel defensor del portero extremeño. 

Un siglo de latidos rojiblancos

En el ascenso de los guajes, el último conseguido por el Sporting, tuvo mucho que ver uno del Corazón de María: Nacho Cases. Exalumno del centro, como Marcelino García Toral e Iñaki Eraña, incluso la peña que lleva su nombre tiene entre sus miembros a varios componentes del profesorado actual: Manuel Amandi (presidente de la peña Nacho Cases), Ana Álvarez, Nieves Cueva, Mauro Fernández y Carlos Pellitero, jefe de estudios. Los vínculos sportinguistas se multiplican a cada paso que se dé por el Codema. Como sucede en el caso de la gran mayoría de exalumnos, Nacho Cases y Marcelino mantienen un contacto estrecho con el cole. “Son dos de las personas que, a través de vídeo, han colaborado con nosotros participando en los actos del centenario”, comenta el director antes de que se retome la actividad en las aulas. Ejemplos, todos, de un centenario latir rojiblanco.

Un siglo de latidos rojiblancos

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