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Calma e ilusión en los veteranos ante el cambio de propiedad del club

Expresidentes, exentrenadores, exjugadores y representantes de las peñas valoran la venta del Sporting: "Esperemos que el cambio sea para mejorar"

La mareona arropa al Sporting en El Molinón.

Los más veteranos del Sporting se muestran expectantes, calmados e ilusionados a partes iguales con la venta del club por parte de la familia Fernández al grupo Orlegi por 43 millones de euros. "Esperemos que el cambio sea para mejor", asegura Manolo Jiménez, exdefensa del Sporting, quien con esta frase unifica en cierto modo el sentir de varios expresidentes, exentrenadores, exjugadores y representantes de las peñas sportinguistas. "Quiero que haya suerte y siempre lo mejor para el Sporting. Que el proyecto salga adelante y que el club sea respetado y querido en España, como siempre ha sido", apunta Manuel Vega-Arango, presidente del Sporting por partida doble: de 1977 a 1986 y de 2002 a 2013.

Plácido Rodríguez fue presidente rojiblanco entre 1989 y 1992. "La etapa de la familia Fernández al frente del Sporting tendría que haber finalizado antes", indica un Rodríguez que, a pesar de reconocer "cierto desconocimiento sobre el grupo mexicano", afirma que "parece que están bien consolidados, así que hay que darles tiempo a ver qué es lo que sucede". Por su parte, Juan Arango –presidente de 1999 a 2002– admite su alegría por la venta, ya que desde su óptica "es una pena lo que estaba sucediendo con los Fernández". Sin embargo, ahora asegura no ser "ni optimista ni pesimista, solo quiero que todo salga bien y el equipo se consolide en Primera División".

José Manuel Díaz Novoa, exentrenador y exjugador del Sporting, opina que "si el grupo Orlegi ha decidido invertir tal cantidad de dinero es porque les interesa que el club tenga un nuevo rol". "El fin es competir entre los mejores, por lo que la venta se tiene que mirar con ilusión. Insufla energía positiva", asegura. Para Jorge David López, excentrocampista rojiblanco, "el grupo Orlegi lo tiene muy fácil, ya que hacerlo peor que los que estaban es bastante complicado". A pesar que tiene "pocas esperanzas deportivas", hace una valoración positiva del capital mexicano: "Seguro que vienen con buena intención". "Espero un cambio a mejor y que se logre el ansiado ascenso a Primera División", opina Ignacio Churruca, exdelantero del Sporting: "Tengo esperanzas con el empuje económico. Al final el fútbol ha evolucionado y el Sporting es un club más en manos de inversores que quieren sacar rendimiento económico". Una visión que comparte el exdelantero rojiblanco Eloy Olaya: "La llegada de capital extranjero es lo que está ocurriendo en el mundo del fútbol y el Sporting no es ajeno a ello".

Por su parte, los representantes de las peñas sportinguistas también se muestran ilusionados y esperanzados con el nuevo proyecto. "Es un cambio muy esperado. No cumple con las aspiraciones de que el club sea de los aficionados, pero ilusiona", asegura Adrián Núñez, presidente de Unipes. Emilio Llerandi, vicepresidente de la Federación de Peñas, desea "que les vaya bien y que sobre todo se dejen asesorar por los aficionados y por los más veteranos del club para ir creciendo poco a poco".

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