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La contracrónica del estreno de Orlegi con el Sporting: empatar vuelve a saber a poco

El Sporting, que lleva una década puntuando en el primer partido, sale de inicio con seis caras nuevas

El once titular del Sporting ayer en Anduva. Arriba, por la izquierda, Gragera, Izquierdoz, Insua, Otero, Cote y Mariño. Abajo, en el mismo orden, Queipo, Pedro Díaz, Guille Rosas, Cristo y Djuka. | Área 11

Con el susto ya olvidado, cuando se suspiraba al final de la pasada campaña por cada punto por el miedo al descenso, el nuevo curso recuperó para el Sporting la ambición, las ganas de ganar. Un punto fuera de casa, en el inicio de un nuevo proyecto, podría darse por bueno. Pero los rojiblancos, que fueron de menos a más, se quedaron con esa miel en los labios de que hubo ocasiones y argumentos para conseguir un botín mayor. Queda trabajo por delante, pero la primera impresión fue positiva. El VAR, por muy poco, anuló un tanto a Otero que hubiera dado la victoria. También, como el curso pasado, Djuka rozó el gol –por partida doble– en esas ocasiones de "nueve", de encarar al portero y de estar ahí. Hubo muchas caras nuevas de inicio, con el estreno de cinco de los fichajes Insúa, Izquierdoz, Cote y Juan Otero –ya en la segunda mitad fue el turno de Zarfino y Pol Valentín–. Aunque lo más destacable fue el desparpajo mostrado por el canterano Queipo, canterano debutante, que no olvidará el campo de Anduva y que fue la sexta novedad en la alineación respecto al curso pasado, donde solo se mantuvieron Mariño, Guille Rosas, Pedro Díaz, Gragera y Djuka. Al final, un punto de botín, que permite que por décima temporada consecutiva el Sporting se mantenga fiel a su tradición de puntuar en el primer partido de competición.

La representación institucional del Sporting, ayer.

Orlegi afrontó su primer partido oficial en el Sporting con el desplazamiento a Anduva. Y lo hizo con una amplia representación. David Guerra, presidente ejecutivo, estuvo acompañado de Joaquín Alonso, responsable de relaciones institucionales, así como de Gerardo García, responsable de la parcela deportiva del club. Junto a ellos, charlando sobre el terreno de juego de Miranda de Ebro en la previa estaban también otras piezas importantes de Orlegi, como Andrés Conesa, Salomón Behar o Pepe Riestra. Y en primera persona pudieron comprobar la fuerza del principal activo del club: su afición. Un millar de seguidores que no quisieron perderse el estreno del nuevo proyecto, desafiando al calor, y que se quedaron con la miel en los labios con el tanto anulado a Otero.

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