José Gragera (Gijón, 22 años) atiende a LA NUEVA ESPAÑA desde Cluj, ciudad donde esta tarde se vuelve a vestir la indumentaria de España para defender los colores de "La Rojita" ante Rumanía.

–Volver con España 21 es un gran premio.

–Siempre me ilusiona mucho estar con la Selección Sub 21. Tengo que agradecérselo al seleccionador (Luis de la Fuente) y al cuerpo técnico por contar conmigo.

–¿Se esperaba volver?

–Sinceramente, no. Es verdad que sabía que había concentración en estas fechas. Y trabajo para volver, claro. Pero en mi cabeza no estaba claro que fuese a volver con la Selección al cien por cien. Pero trabajé. Eso es lo que me ha hecho estar aquí.

–¿Cómo se entera?

–Estaba en el vestuario antes de marchar a Zaragoza. Me avisaron los compañeros que había salido en Twitter y redes sociales (risas).

–En la prelista se ha quedado Guille Rosas.

–Si trabaja y sigue como hasta ahora, tendrá la oportunidad de volver. Seguro.

–La llamada de la Selección le deja sin jugar esta noche con el Sporting ante el Ibiza. Imagino que eso frustra...

–Pero ya sabemos cómo es el sistema. No podemos cambiarlo. Ahora estoy pensando en la Selección. Y en jugar mañana (hoy) con Rumanía. Cuando acabe nuestro partido, pensaré en el Sporting e intentaré si puedo ver el partido. Pero ya les he dado todo el ánimo del mundo. Ya hablé con ellos. Estoy convencido que sacarán los tres puntos.

–¿Qué le dijo Abelardo?

–Tuvo unas muy buenas palabras cuando salió la convocatoria. Él y el resto del cuerpo técnico. Sin ellos, no llegarían estas oportunidades.

–Le ha sentado bien

–Desde el primer día que llegó, me dio mucha confianza. Le estaré siempre agradecido. Ya se lo dije.

–¿Qué implica representar al Sporting?

–Representar al Sporting, Gijón y Asturias es un orgullo máximo.

–¿Qué proyectos os marcáis con la Sub 21?

–Tenemos europeo en junio y queremos estar preparados lo mejor posible. Hay muy buen ambiente. El nivel aquí no es que se mantenga; cada día sube más.

–¿Cambia el nivel?

–Aquí están los mejores de cada club. En los entrenamientos todo va a mucha más intensidad. Son más rápidos.

–¿Se ha pinchado el globo de la ilusión tras estas derrotas?

–La Liga es muy larga. Nada se pierde por dos pinchazos. Tenemos un buen equipo, que sabrá reponerse.

–¿Qué percibe desde dentro?

–Lo que perciben todos los sportinguistas: mucha ilusión de poder hacer algo bonito... El equipo, gracias al cuerpo técnico, ha dado un giro importante. Ya en el final de la pasada temporada se dieron cambios.

–¿Cómo vivió los últimos días de mercado? Se comentó que el Getafe estaba interesado. ¿Hubo muchos nervios esos días?

–No le voy a engañar. Sí viví el final de mercado con muchos nervios e incertidumbre. Intenté pasarlo lo más tranquilo posible. El último día estuve rodeado de la gente que me quiere, la que de verdad me importa. Me ayudaron ellos a no pasarlo mal. A no pensar.

–¿Le llegó a llamar el Getafe?

–Ahora mismo estoy en el Sporting. Me apetece seguir este año aquí a tope. Dar el máximo. Estoy donde quiero estar. Tengo que aportar y ayudar a mi equipo al máximo.

–¿Y si llega una oferta de renovación?

– No sé nada de ninguna oferta de renovación. Ni idea.