Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La estrategia y el VAR devuelven al Sporting a la victoria

Los rojiblancos se imponen al Ibiza con sufrimiento en dos acciones a balón parado / Insua y Otero hicieron los goles / El árbitro invalidó al Ibiza un penalti en el añadido al ser requerido para revisar la acción

86

En imágenes: El Sporting consigue los tres puntos ante el Ibiza en un partido muy disputado Ángel González

A la tercera llegó la vencida. El Sporting se reencontró con la victoria ante el Ibiza tras dos derrotas consecutivas. Fue gracias a su acierto a balón parado y el empujón de última hora del VAR. Insua adelantó a los rojiblancos a los cuatro minutos y Ekain igualó antes del descanso. Otero, al rematar una falta lateral, acabó decidiendo para los gijoneses antes de un final de infarto. Galech Apezteguía invalidó un penalti señalado en el descuento por manos de Zarfino, al ser requerido para revisar la acción. Los tres puntos son un alivio, aunque las dudas en el juego siguen sin despejarse. 

La ausencia de los internacionales Djuka y Gragera obligó a cosas nuevas. La más llamativa, la de ver a Juan Otero por detrás de Cristo para formar la delantera. No llegó el gol por ahí. Lo hizo, una vez más, a balón parado. Gracias a ello el Sporting empezó a mandar en el marcador a los cuatro minutos. Pedro, en un falta centrada, buscó la entrada de Izquierdoz, quien peinó al palo contrario para encontrar la llegada de su compañero en la defensa. Insua empujó con la derecha. El partido no podía empezar mejor. 

Los primeros minutos mostraron a un Sporting que quería el balón y a un Ibiza que buscaba los pases interiores en busca de Azeez y, principalmente, de Appin. Los de Abelardo parecían tener el control e incluso sumaron un par de oportunidades más. Primero en una internada de Otero que no conectó Cristo en área pequeña. Después en un buen balón filtrado por Cristo a la carrera de Aitor, anticipándose Fuzato, portero visitante, para evitar el segundo. Solo un par de despistes de Pedro Díaz e Izquierdoz, al errar el pase, hicieron al Ibiza acercarse. Tan controlado lo vio el Sporting, que cayó en su propia trampa.

El Ibiza empezó a salir cómodo de la presión adelantada rojiblanca y se fue adueñando del centro del campo, haciendo cada vez más daño en esos balones interiores a la espalda de Pedro y Zarfino. El empate llegó en una de esas acciones, siendo además el primer disparo entre palos de los visitantes. Appin acabó ganando la banda derecha para centrar sobre la carrera al primer palo de Ekain. La pugna para rematar dejó a Insua en el suelo y al balón, colándose por el palo defendido por Mariño. Castigo al frenazo de un Sporting menguante. 

Ni el espectáculo de luces del descanso iluminó a un Sporting apagado al inicio de la segunda parte. Tanto, que las continuas pérdidas levantaron algún silbido en El Molinón. Lo siguiente fue ver a Cristo iniciar un contragolpe en la que lo hizo todo bien menos el remate. Y del área del Ibiza, a la del Sporting, con Herrera a pundo de conectar de tacón en área pequeña un balón que era más de medio gol. Todo abierto y el miedo a perder, cada vez más presente en el ambiente del municipal gijonés. 

El Sporting tuvo la suerte entonces de golpear primero. Y el gol nació, cómo no, a balón parado. Pedro sacó una falta lateral cometida sobre Aitor, quien segundos antes había puesto otro balón sobre el área pequeña que no encontró quién lo empujase. A los rojiblancos les favorecieron los rebotes para que Zarfino acabara dirigiendo el balón a la posición de Otero. El colombiano, con la puntera, tocó lo justo para que el balón pegara en la parte interior de la cruceta y volviera a poner por delante a los gijoneses. Respiro, Nacho Méndez al verde por Queipo, y vuelta de Otero al carril zurdo, para dejar la compañía de Cristo en la delantera a Zarfino. 

Nolito, flamante fichaje veraniego ibicenco, salió al rescate para revolver por la banda izquierda visitante, pero las siguientes acciones con peligro fueron rojiblancas. Cristo pidió penalti al caer en el área cuando se quedaba solo ante el portero y Aitor rozó el tercero con un disparo seco, pegado a la cepa del palo, que Fuzato desvió a córner. El saque de esquina lo vio todo el El Molinón menos Galech Apezteguía. Pol Valentín sustituyó entonces al de Gibraleón. Las ocasiones no evitaron que el Sporting siguiera temblando en defensa. 

Tres cambios de una tacada dieron algo de oxígeno a un Sporting justito. Tanto, que estuvo a milímetros de ceder un empate. Con el tiempo reglamentario cumplido, el árbitro señaló penalti por manos de Zarfino a remate del Ibiza. El uruguayo, en pleno movimiento para recoger el brazo, no pudo evitar el contacto. Cuando el Sporting ya se echaba las manos a la cabeza por otra victoria que se escapaba, el VAR llamó al colegiado navarro para dejar la acción sin castigo. Hubo cuatro minutos de añadido, ampliados a siete. Sin sustos, pero con sufrimiento. En el día del que hubiera sido el día del 73º cumpleaños de Quini, el Sporting pudo regalarle al Brujo tres apurados puntos.

Compartir el artículo

stats