Gijón sigue dando pequeños pasos en la carrera por ser una de las sedes del Mundial 2030. Esta mañana se ha acordado en Junta de Portavoces varios puntos: por un lado la creación de una comisión de trabajo -formado por todos los actores implicados en la candidatura, también, claro, los grupos municipales- para abordar todos los asuntos relacionados con el proyecto; y, del mismo modo, los grupos municipales han dado su visto bueno para que la candidatura de El Molinón 2030 continúe en la carrera por el mundial. Ha sido más una declaración de intenciones. En ningún caso un acuerdo vinculante. Porque los grupos municipales han vuelto a reiterar que, antes de tomar decisiones que puedan comprometer económicamente al Ayuntamiento, quieren conocer más detalles. Hoy, en ese sentido, portavoces de los grupos municipales están invitados al palco de El Molinón donde se verán las caras con Alejandro Irarragorri y Martín Hollaender. Pero, de momento, la candidatura llega al siguiente paso, como cabía esperar: la firma del documento solicitado por la Federación Española, que tenía como fecha límite el día 30 de septiembre, como informó este periódico. Será la alcaldesa, Ana González, quien estampe la firma en el informe y confirme que Gijón se mantiene en la carrera. Eso no quiere decir que el Ayuntamiento se comprometa económicamente a costear la ampliación de El Molinón; simplemente que, como propietario del estadio, sí adquiere una serie de compromisos. Uno de ellos, el más importante, es garantizar que el estadio tendrá esas 40.000 butacas netas. Pero no a costearlo. La secretaría municipal garantizó de nuevo esta mañana que en ningún caso el acuerdo compromete al Ayuntamiento a costear estas operaciones.

El encuentro de esta mañana, en cualquier caso, confirmó que alguno grupos municipales mantienen ciertas reservas y quieren conocer más detalles para evitar comprometer económicamente al Ayuntamiento en un proyecto de obra que será muy importante en el plano económico -solo la ampliación de El Molinón a esas 40.000 butacas netas son 40 millones de euros, como avanzó ayer LA NUEVA ESPAÑA en su edición digital, mientras que Orlegi Sports pretende hacer una reforma integral del estadio para que sea una referencia nacional y esté a la vanguardia y preparado para una cita de la envergadura de un Mundial-.