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Cristo quiere reconciliarse con el gol en el Heliodoro

El rojiblanco vuelve a Tenerife, donde debutó con 16 años, con el objetivo de estrenarse como goleador /Criado en el humilde barrio de Añaza, se machaca en el gimnasio y su hermano Jonay es su nutricionista

Cristo González, en Mareo. | Juan Plaza

"¡Bien, Cristo, bien, pero eso tiene que ser gol!". La frase es de Abelardo y se repite en varias ocasiones durante el entrenamiento matinal, el primero de la semana para preparar la visita del Sporting al Heliodoro Rodríguez López. Allí se presentó al fútbol, con tan sólo 16 años, Cristo González Pérez (Santa Cruz de Tenerife, 24-10-1997). El mismo que el viernes regresará a la que fuera su casa con un objetivo entre ceja y ceja: estrenarse como goleador con el conjunto rojiblanco. En frente, alguno de los que le vieron crecer con destino al Real Madrid, como Aitor Sanz o Carlos Ruiz.

A Abelardo se le ve especialmente cerca de Cristo para evitar que el deseo de la llegada del primer gol se convierta en una obsesión en su cabeza. Hay un poco de la estrategia del palo y la zanahoria. Al Pitu se le ve contento con la aportación del jugador a la hora de asociarse y atacar los espacios. Su calidad está fuera de toda duda. Pero le pide acompañarlo con una mejor finalización. El partido ante el Ibiza resumió mucho de lo que está siendo Cristo en el Sporting en este inicio de la temporada: fue un peligro entre líneas, generó dos grandes asistencias de gol a Aitor y Otero, pero solo remató una vez entre palos.

Cristo, futbolista temperamental, contó el pasado fin de semana con un apoyo añadido para liberarse y disfrutar con el mayor premio para un delantero: el gol. Su agente, Borja Pérez, siguió el partido ante el Ibiza en El Molinón y al día siguiente estuvo con él tras el entrenamiento en Mareo. Todo su entorno le transmite la confianza de que el gol acabará llegando, de que el del Sporting será su año tras unas últimas temporadas en las que no ha tenido la oportunidad de consolidarse en un club. Una inestabilidad que tampoco le ha ayudado desde que saliera del Madrid rumbo al Udinese.

Cristo remata ante Molinero en el gol que le hizo al Sporting en El Molinón en la temporada 2019-20. | LNE

Criado en el humilde barrio de Añaza, en Santa Cruz de Tenerife, Cristo es el pequeño de tres hermanos en los que se apoya constantemente. Uno de ellos, Jonay, se ha convertido en su nutricionista, asesorándole a la hora de su dieta más allá de las pautas que se le han ido marcando en cada equipo en el que ha jugado. Después de unos inicios en los que el vestuario del Tenerife se encargó de mostrarle la dureza de una categoría como la Segunda División –"aquí toca entrenarse mucho y protestar poco", le decían los capitanes–, su talento no tardó en situarle en la agenda de los grandes. La puerta del Madrid se le abrió con tan solo 19 años (los blancos pagaron cerca de un millón de euros). Fue para reforzar al Castilla y allí, donde compartió vestuario con el ahora rojiblanco Campuzano, explotó al máximo su repertorio: goleó y mostró unas grandes cualidades técnicas. Muchos, por estilo, le llamaban el "Benzema canario".

Cristo llegó a debutar con el primer equipo de la mano de Solari, sustituyendo a Benzema, y el Udinese italiano apostó fuerte por un delantero llamado a grandes cosas en el futuro. Pagó millón y medio solo por la mitad de los derechos del futbolista, ya que el Madrid se reservó la mitad de una futura venta. No acabó de hacerse un sitio en Italia y encadenó cesiones: Huesca –con ascenso a Primera–; Mirandés y Valladolid –con otro ascenso a Primera– fueron sus siguientes destinos. El Sporting intentó con fuerza contratarle hace un año, siendo el pasado verano el definitivo. Amante de los tatuajes, aunque lejano a la imagen de tipo duro que se le atribuye, dedica horas en el gimnasio fuera de Mareo. Apunta a repetir titularidad el viernes para reconciliarse con el gol, que se le resiste desde el pasado mes de enero, en el Heliodoro Rodríguez López.

El canario marcó con el Huesca en El Molinón


Cristo ya sabe lo que es marcar en El Molinón. Lo consiguió durante su etapa en el Huesca, en la 2019-20. El conjunto oscense acabó como campeón de la categoría y logró el triunfo en el municipal gijonés gracias a su tanto (0-1). El delantero canario se ha enfrentado en tres ocasiones al Sporting, logrando la victoria en todas ellas. Al que nunca le ha marcado es al Tenerife, equipo ante el que también se enfrentó tres veces, con un balance de una victoria y dos empates. Con los chicharreros hizo seis tantos en las tres campañas disputadas con el Tenerife.

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