Un buzón para soñar con el ascenso del Sporting y mandar ánimos a los futbolistas

Los más pequeños alientan a los jugadores con mensajes y dibujos: "Escribí que ascenderemos"

"Esta historia la vamos a escribir todos". Una frase que sintetizaba un objetivo, el de llenar el vestuario local del Sporting de cartas. Unas misivas con unos autores muy especiales, los niños. En los últimos días, en varios colegios, cientos de alumnos se pusieron delante de un papel para expresar, bolígrafo en mano, su apoyo al equipo rojiblanco. Y ayer, aprovechando el entrenamiento a puertas abiertas en El Molinón, tocaba depositar las cartas en los buzones depositados para ello. Algún crío parecía incluso más emocionado que en época de Reyes Magos.

Por momentos, tocaba hacer cola. Eran muchos los interesados en que sus palabras llegaran a las manos de la plantilla sportinguista, de que leyeran cada muestra de cariño, repleta de energía para el envite de esta noche. Hubo quien optó por la vía habitual, la de redactar una carta a la vieja usanza. Otros se decantaron por dibujos. El momento de introducir la misiva era el más emocionante, con los familiares de los críos teléfono en mano para capturar el instante.

Arturo Costales fue uno de los protagonistas de la mañana. "Les mandé mucho ánimo a todos y que vamos a ascender", afirmó Costales, estudiante del IES Calderón de la Barca, que confesaba ser "muy del Sporting". "Estoy nervioso, pero sé que podemos ganar", remarcaba el niño, uniformado para la ocasión con una sudadera roja, a juego con un buzón que no daba abasto en la antesala del entrenamiento en El Molinón. Ian González, del colegio Rey Pelayo, esta vez no pidió regresar a su centro, sino que dibujó el escudo del equipo de sus amores. Confía en que la delantera rojiblanca tenga la misma finura que él con el lápiz. A Martín García y Tomi Suárez se les "olvidó" traer su carta, argumentaban sus madres, Marta Tuya y Laína López, pero eso no les impidió fotografiarse con la pegatina de "Nos va a salir bien". Los buzones se cerraron tras el trajín con el equipo como destinatario de unas cartas con una letra de Primera.