La previa del Sporting- Espanyol en El Molinón en la ida de play-off: posibles onces, dudas y claves de la batalla por el ascenso

El técnico del Sporting recupera a Nacho Méndez y pierde a Djuka, Queipo y Zarfino, con problemas físicos

Boza, la novedad

Entrenamiento del Sporting de Gijón

Entrenamiento del Sporting de Gijón

Andrés Menéndez

Andrés Menéndez

"¿Es un partido para jugadores con experiencia? Voy a decir que sí. La experiencia te da más herramientas, pero no exime de nervios", admitía Miguel Ángel Ramírez, entrenador del Sporting, haciendo públicas algunas de las dudas que le han levantado dolor de cabeza durante la semana. En un momento donde cada detalle puede inclinar la balanza, el técnico canario, que esta noche afronta uno de los partidos más importantes de su carrera, parece dispuesto a fiarse de los jugadores con más partidos en las piernas para amortiguar el talento y el bagaje del Espanyol, el segundo presupuesto más importante de toda la categoría, en el encuentro de ida de la semifinal del play-off de ascenso que se disputa esta noche en El Molinón (21 horas, Movistar).

No se avecinan grandes movimientos en el once, con la retaguardia ya muy consolidada. Si acaso, algunos matices respecto al que compitió hace apenas una semana en Elda, y que las pasó canutas en unos primeros cuarenta y cinco minutos complicados. Luego la entrada de Roque Mesa llevó al equipo a otro nivel.

A la hora de hacer los cambios con vistas a esta primera final, en Mareo están valorando dar más fuerza a aquellos jugadores que ya han librado batallas tan crudas como la que tiene lugar esta noche entre el Sporting y el Espanyol. Hay muy poquitas dudas en el horizonte y las bajas han mermado las opciones, especialmente en el banquillo. Djuka, Queipo y Zarfino están fuera de combate, todos por problemas físicos, mientras que Nacho Méndez entró en la convocatoria, aunque de momento no se le espera de mano, sino como un recurso para el tramo final. También se incluyó por primera vez en la lista al canterano Diego Boza, que da competencia en el ataque.

Una de las dudas más importantes aparece en la medular, donde el Espanyol tiene mucho talento: Bare, Aguado.... Con Pier como intocable para el técnico como ancla, la cuestión que inquieta en estos momentos al joven preparador del Sporting está en si debe entregar las llaves del juego a Roque Mesa, con un importantísimo bagaje a sus espaldas; o si acaso le conviene más insistir en un futbolista que le tiene encandilado, pero aún joven, de 22 años, como Nacho Martín, relevado al descanso en Elda. Los dos compiten por un puesto y tienen sus opciones de salir desde el arranque.

La dupla de dos jugadores más posicionales como Martín y Pier añaden consistencia y cemento por dentro al equipo. Pero Roque Mesa tiene un elemento que a nivel interno observan como diferencial, por lo que parece estar en ventaja: ya conoce el camino al ascenso, y se mueve como pez en el agua en contextos de alta tensión y exigencia, como se vio en el Pepico Amat, de Elda, donde se exhibió en el segundo tiempo, más allá de su gol.

Hoy, Ramírez dispone en su plantel de solo cuatro futbolistas que saben lo que es ascender. Además de Roque, que lo hizo ya en dos ocasiones, están también Yáñez, Insua y Pier. En principio todos apuntan al once.

Las otras dos dudas del equipo radican en otros aspectos distintos entre sí. En el caso del frente del ataque, la baja de Djuka por lesión –ni siquiera ha entrado en la convocatoria– deja a Otero buscando un nuevo aliado. Mario González tiene mucha ventaja para ser titular, aunque, es cierto, ha perdido fuerza en el último mes. Pero parece improbable un giro en el sistema, por lo que se mantendrá el dibujo con dos puntas (4-4-2). Campuzano podría rascar minutos, pero entienden a nivel interno que su concurso de golpe de inicio es todavía precipitado.

Otra de las incógnitas está en las bandas, donde la competencia es voraz. Hassan ha perdido fuelle con el paso de los meses, pero aporta un elemento distinto: velocidad y verticalidad. La necesidad de ganar uno de los dos partidos de la eliminatoria, por la ventaja que tiene el Espanyol si la eliminatoria llega empatada al término de la prórroga del partido del jueves en Barcelona, obliga a los técnicos rojiblancos a pensar en jugadores con un perfil ofensivo, especialmente ahora en El Molinón, donde el Sporting volverá a contar con el respaldo de su afición (se estiman 24.000 espectadores, un aforo similar al del último partido de Liga, ante el Eibar).

Aunque el partido "de 180 minutos" es largo, y es factible que Villalba, con un perfil más asociativo, tenga protagonismo desde el arranque. Y luego ya, con espacios, entre el regateador francés, que durante la semana ha mezclado algún ensayo con los titulares con otro tramo con los suplentes. Quien parece tener una plaza segura es Gaspar Campos, que aporta llegada al área.

El Espanyol, con cinco atrás. El Espanyol, por su parte, ha trabajado con sumo hermetismo durante la semana, y se prepara para una batalla monumental en El Molinón, conscientes los periquitos de que les tocará sudar. Manolo González, que ha logrado dar la vuelta a la situación del proyecto catalán, tras saltar por los aires antes dos entrenadores en un periodo de mucha inestabilidad pero que ahora encadena ya dieciséis partidos sin perder, pretende garantizar primero la solidez defensiva para llegar con la eliminatoria bien posicionada para la vuelta, en Barcelona, donde entra en juego el factor campo y les valdría el empate si la eliminatoria se alarga.

En ese sentido durante los ensayos previos al choque de hoy en El Molinón ha dejado abierta la puerta a jugar con cinco defensas en Gijón, si bien no es algo definitivo porque también ha probado con defensa de cuatro en otros entrenamientos. Sería, si se confirma este cambio, bajo un dibujo 5-3-2, aunque con dos carrileros largos. El pichichi de la categoría Braithwaite, con 22 goles, es la gran amenaza del conjunto perico. También está Puado, con 13.