El director de cantera del Sporting descubre el ADN Mareo: "Nuestra piedra angular es la formación de formadores"

"Toda decisión tiene al jugador en el centro, es el principal activo del club", señala Óscar Garro en una ponencia durante un encuentro de LaLiga con las principales canteras de España

Un momento de la ponencia de Óscar Garro y Odín Vite.

Un momento de la ponencia de Óscar Garro y Odín Vite. / Á. C.

Ángel Cabranes

Ángel Cabranes

"Preparamos personas para la vida a través del fútbol, porque no todos van a ser futbolsitas. Estamos construyendo, pero todavía estamos lejos". Óscar Garro, director de fútbol base del Sporting, presentó este lunes en El Molinón el modelo de trabajo desarrollado en la cantera desde la llegada de Orlegi. "Todas las decisiones que se toman son con el jugador en el centro, siendo el jugador el principal activo del club", enfatizó durante el marco de la octava edición del denominado "Encuentro de canteras", un plan de optimización y mejora de canteras desarrollado por LaLiga que reúne hasta este martes en Gijón a los principales responsables de base de los diferentes equipos de Primera y Segunda División. Lo hizo antes de subrayar un componente que entiende diferenciador respecto a lo que se venía haciendo en Mareo: "Nuestra piedra angular es la formación de formadores".

Óscar Garro lideró una ponencia en la que, ayoyado por Odín Vite, responsable del departamento de Ciencias Aplicadas al Deporte, compartió "el ADN Mareo". Un "modelo de desarrollo integral del jugador" dividido en cuatro grandes bloques: "Plan común en toda la estructura, preparando personas para la vida a través del fútbol; todas las decisiones que se toman son con el jugador en el centro, siendo el jugador el principal activo del club; el entrenamiento está integrado como algo técnico, táctico, teórico, físico, biológico y psicológico y la formación de formadores, donde todos los días nuestros entrenadores tienen una hora de formación".

En este último apartado puso especial atención, concretando que los formadores en Mareo han tenido esta temporada "230 horas" de formación para "compartir y crecer" en su labor. "Tengo la obsesión de que los centros deportivos estamos llamados a implementar procesos bajo la clave de los formadores, porque la palabra entrenadores la hemos eliminado", continuó Garro de los técnicos de base. Habló de perfiles y de la importancia de "estar al servicio de la organización. Aquí no hay espacio a los egos", recalcó.

En la búsqueda de "ayudar a cada jugador, sobre todo en lo emocional" y "convertir Mareo en un centro de alto rendimiento", compartió el reto de trasladar al fútbol los escalones que se viven en la formación académica de un niño. "Igual que en el colegio las capacidades cognitivas invitan a unos contenidos, ¿seríamos capaces de hacerlo en fútbol? Nosotros elegimos esto", señaló en cuanto a ese método de adaptarse a los niños. "Y eso sabiendo que también hay que ganar, pero eso nadie te lo garantiza", añadió.

Garro también sacó el lado competitivo. "Al jugador hay que exigirle, llevarle a la dificultad. Y si no está preparado, pues o bien tiene que salir del proceso o llevarle a otra parte del proceso", continuó sobre las decisiones del día a día. En este apartado reconoció dificultades para poner en marcha el modelo de Orlegi junto a Odín Vite "que nos han hecho crecer". Ambos compartieron que cada jugador que viene a entrenarse (a modo de preuba, de equipos ajenos al Sporting) "se les hace un reconocimiento médico" previo en el que llegaron a detectar "casos de arritmias". También destacaro una norma básica en el grupo mexicano: "No podíamos esperar a que el Sporting estuviera en Primera para invertir. Por eso con todos los recursos que tuvimos, lo primero que se hizo fue invertir en infraestructura en Mareo, para que los chicos se desarrollasen a todos los niveles".

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