Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Mandi confiesa su infierno en el Sporting: "Sufrí situaciones de bullying"

El exrojiblanco y ex del Elche afirma que fue apartado "de las concentraciones y de los entrenos para hacer solo carreras"

Mandi, durante un entrenamiento. | A. S. P.

Mandi, durante un entrenamiento. | A. S. P.

Andrés Menéndez

Andrés Menéndez

Gijón

Hoy juegan Sporting y Elche, dos de sus exequipos, y Armando Sosa Peña, Mandi, (San Bartolomé de Tirajana, Las Palmas, España, 1 de marzo de 1989) descuelga el teléfono desde su isla tras una larga carrera con experiencias de todo tipo: las altas expectativas de La Fábrica al ser uno de los jugadores que más agradaba a los técnicos del Real Madrid, el golpe de realidad tras caer del cielo. Y en ese viaje, tan habitual para los mirlos blancos de Valdedebas, vivió un sinfín de aventuras en el fútbol. Unas fantásticas y otras, por momentos, menos.

La última fue en Gibraltar. "Meterse ahí fue increíble. Siendo tan pequeño era casi como salir del país", explica sobre su paso por el Peñón. Pero el jugador cuenta una vivencia muy personal. "Ha pasado tiempo y no me importa hablar", afirma. Es una que alcanza a su pasado en el club rojiblanco. "En el Sporting sufrí bullying", se sincera sobre una parte de su etapa en Gijón, donde estuvo desde 2012 a 2015. Mandi cuenta que esa vivencia le llevó al límite.

–¿Ya no está en Gibraltar?

–No, estoy en mi tierra, Gran Canaria. Por decisión propia y por otras prioridades, de momento estoy aquí.

–¿Cómo fue aquello?

–El tiempo que estuve allí me gustó. Es increíble meterse en un sitio tan pequeño porque sientes como si no estuvieses en el país. Mi prioridad, cuando estuve allí, eran las mismas que las de cualquier otro futbolista: entrenar y jugar. Poco más. El turismo era más bien para cuando me visitaba mi familia. Si no todo se me hacía muy monótono.

–¿Y cómo son los salarios en Gibraltar?

–Depende del jugador. En comparación con España, se gana mejor que en Primera Federación.

La conversación alcanza al Sporting. Mandi dice haber sentido como en el club rojiblanco todo se desmoronaba. Unas vivencias que narra casi nueve años después.

–¿Le perjudicó jugar de central con Sandoval?

–Sí, pero con matices. Era una posición en la que nunca había jugado. Aprendí mucho de ella. Me hizo gestionar situaciones que nunca había vivido. Al final se sabe porque acabé jugando ahí: fue por una mala gestión. No había otro en esa posición.

–¿Le falló Sandoval?

–Sí, rotundamente. Pero no fue el que peor me lo hizo pasar. Hubo situaciones que me hacen tener malos recuerdos del Sporting. Situaciones que son de bullying y de las que nadie habla.

–¿A qué situaciones se refiere?

–El bullying del fútbol: no llevarme a concentraciones, apartarme de los entrenamientos para hacer solo lo físico, y cuando tocaba partidillos sacarme de ellos para hacer carreras o estirar con un preparador físico. Vamos, hacerme el vacío para forzarme a salir.

Mandi afirma quedarse con lo bueno. "El Sporting tiene una afición top. Hasta el día de hoy me encuentro con aficionados y me gritan: ‘Puxa Sporting’. Eso me da gran alegría. Es un club que siempre estará en mi corazón.

–¿Qué recuerda del Elche?

–¡Qué gran club! Más cojones que palmeras (risas). Desde lo más profundo me sentí y me siento, querido. Tuve la mala suerte de lesionarme de gravedad. Y estuvieron al 100% a la altura. Tengo recuerdos hermosos. Es uno de los clubes donde le agradezco a Dios haber estado.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents