Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Equipos muy reconocibles: el análilis de Josu Uribe sobre el partido del Sporting

Virtudes, defectos y las claves para poder pelear con los de arriba

Nico riestra conduce ante un rival.

Nico riestra conduce ante un rival. / Ángel González / LNE

Josu Uribe

Buena tarde de fútbol en El Molinón entre dos equipos norteños con el objetivo ambos de pelear las posiciones en la que permiten soñar con grandes metas, y ambos con muy buenos futbolistas, lo que hacía presagiar un buen partido. Y, como siempre, respuesta importante del público gijonés.

Equipos muy reconocibles

Equipos muy reconocibles

Salió el Eibar con su habitual línea de cuatro en defensa, destacando la importancia y el trabajo de todo un mítico como Arbilla, demostrando que hay cosas más importantes que la edad para saber competir a un nivel exigente; un doble pivote con Sergio Álvarez (lección de manual de cómo se comporta un medio centro en el fútbol actual tanto con balón como sin él la dada por el asturiano) y sorprendentemente acompañado por el jugón Garrido, prescindiendo de un habitual como Olaetxea, que le da otro perfil más equilibrado y defensivo al centro campo. Por delante, dos jugadores muy dinámicos y con calidad por fuera como Villa y Corpas, para terminar con dos puntas muy claros como Bautista y Martín, que son muy buenos en las transiciones ofensivas.

En el Sporting destacamos la presencia de Amadou arriba y la vuelta de Gelabert a su hábitat natural para relacionarse con el balón y buscar esas superioridades y conducciones que tanto le gustan; la vuelta de un Gaspar que mantuvo un buen nivel y la ausencia en el doble pivote de Justin, habitual en las últimas jornadas.

Una primera parte que enseguida modifica el guion establecido con un magnífico contraataque llevado por Corpas y Bautista, que puso en ventaja a los guipuzcoanos demostrando cuál es su mejor arma ofensiva y donde más sufren los asturianos. Sorprendentemente, el Sporting no solo no se vino abajo si no que tuvo media hora hasta el descanso de buen fútbol, llevando la manija Álex Corredera y Nacho Martín con un Gaspar y Dubasin muy participativos tanto por dentro como por fuera. Todo ello con las ayudas de Diego y Guille en ataque. Los gijoneses generaron ocasiones y encerraron a un Eibar que demostró los problemas defensivos cuando defiende cerca de su portería que le han llevado a ser incapaz de ganar fuera de Ipurua. Los parones en el juego y el descanso fueron un alivio para los armeros.

La segunda parte que nos trajo a un Eibar muy replegado con muy poca intención de presionar alto, preocupado de cerrar esos espacios interiores donde tanto sufrieron, dejando el control del partido a los locales y buscando aprovechar los espacios que dejaba el rival. Robar y salir en velocidad era su plan de partido.

El Sporting, muy espeso, nunca encontró los caminos para hacer daño, no pudo enganchar tan cómodo como en la primera parte con los jugadores que hacen jugar al resto ni con los que realmente marcan la diferencia. Control de juego y del balón en zonas intrascendentes con muy poca profundidad y desborde, mucha gente por delante del balón sin hacer daño, lo que provocó un rival cómodo defendiendo y muy peligroso contraatacando. La ausencia de Otero es un enorme lastre para el equipo, y viendo que ninguno de los recambios naturales parece que dar un nivel óptimo para la categoría, el único jugador capaz de jugar y meter en problemas a la línea defensiva rival tanto por su velocidad y calidad es Dubasin. Y ahí acabó el partido, con Gelabert tirado a un costado. Cuando más feo estaba el partido llegó el error del Eibar que terminó en un penalti que al menos permitió sumar y evitar una segunda derrota consecutiva. Hay jugadores como Gelabert, Gaspar, Nacho Martín o Guille a los que les cuesta terminar el partido a la misma intensidad, cuando la recuperación de esfuerzos y la toma de decisiones no es la misma. El míster, tanto en la tardanza como en la ausencia de las sustituciones, demuestra que la diferencia entre unos y otros a día de hoy es importante. No olvidemos que el domingo el Sporting podía hacer hasta seis cambios e hizo dos en el minuto 70 y uno en el 95. No creo que esto sea casualidad. Hoy en día llegar al final con la misma agresividad e intensidad tanto en ataque como en defensa es vital en el fútbol moderno, que se mueve mucho en parámetros muy físicos.

Individualmente destacar la muy buena primera parte de Corredera y Martín dando mucho ritmo y continuidad al ritmo de juego junto a muy buenos minutos de Gelabert, Dubasin y un Gaspar que estuvo a muy buen nivel después de varias jornadas de ausencia. En general, una buena puesta en escena con el lunar del gol armero donde se ven los problemas del equipo cuando tiene que correr hacia atrás en las transiciones rivales y una segunda parte para reflexionar y trabajar sobre ella durante la semana.

Dos equipos llamados a estar en los puestos importantes de la clasificación, con buenos jugadores a nivel individual y que pueden hacer mucho daño a los rivales cuando el partido va por donde les gusta, pero dos equipos también con algunas limitaciones en fases del juego que les ha impedido tener una mayor regularidad tanto en ataque como en defensa que les hiciera merecedores de una mayor puntuación. Tanto el Real Sporting como la SD Eibar son equipos reconocibles en sus virtudes y defectos. Si quieren pelear con los de arriba tienen que mejorar, amigos.

Tracking Pixel Contents