Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La polémica regresó a El Molinón con un posible penalti y la roja inexistente a Bernal que indignaron al Sporting

El VAR actuó en tres ocasiones cortando el ritmo del partido y anulando un tanto al Granada por fuera de juego

Un momento de una de las revisiones de VAR en el Sporting-Granada.

Un momento de una de las revisiones de VAR en el Sporting-Granada. / Ángel González

El sportinguismo necesitaba un partido como el del Granada para volver a ser una piña. La victoria in extremis que cosechó gracias al tanto de Gelabert vino precedida por una actuación desde el VAR cuanto menos cuestionable. Por suerte para el Sporting, no opacó la gran actuación del equipo, aunque hizo méritos para convertirse en el triste protagonista del encuentro.

Con José Antonio López Toca a los mandos de la herramienta, tuvo un acierto en los primeros minutos del encuentro al anular el tanto de Faye por fuera de juego. Una falta botada desde la derecha acabó encontrando la cabeza del extremo, que sin oposición alguna remató a placer. El asistente en primer término levantó el banderín y en la repetición se confirmó el fuera de juego tras varios minutos de tensa revisión. Centímetros de hombro y oreja separaron al Sporting de no empezar con el marcador en contra.

La tensión en el municipal gijonés fue en aumento en la segunda parte con dos jugadas que elevaron la indignación entre jugadores y afición. Un error solventado por Bernal dejó al delantero Pascual tirado en el suelo durante minutos reclamando una roja inexistente. El centrocampista, como último hombre, falló un control que dejaba el balón a placer para el ariete. Sin embargo, enmendó el fallo lanzándose al suelo y cediendo el balón a Yáñez. Pascual fue a la presión y en el fútbol actual, con infinidad de cámaras apuntando, aprovechó un roce residual para simular una falta.

Lax Franco no picó, pero en la sala del VAR consideraron que la jugada era merecedora de revisión. Mientras el murciano acudía al monitor las pantallas de El Molinón mostraban la jugada, evidenciando que el toque era más que insuficiente. No obstante, nuevamente se paró el encuentro durante cinco minutos en los que los ánimos ya estaban caldeados. El colegiado murciano se mantuvo en su decisión de no expulsar a Bernal.

El culmen llegó en el minuto 77 cuando Queipo fue derribado dentro del área entre Manu Lama y Naasei. Un empujón potencialmente sancionable fue señalado como penalti por Lax Franco. La decisión del trencilla interpretada como sancionable no convenció en el VAR que volvieron a llamarle para que observara la jugada. Nuevamente, entre silbidos, gritos de "Fuera, fuera" y algún que otro pañuelo blanco, Lax Franco cambió su opinión, solventando el asunto dando el balón al Granada.

Por suerte y mérito de la plantilla rojiblanca, el gol de Gelabert dejó en anécdota estas tres intervenciones del VAR que llevaron al partido hasta el minuto 99 donde el Sporting pudo sellar la victoria tras unos minutos de presión por parte del Granada.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents