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Los siete fichajes de Orlegi en enero para el Sporting

Brian Oliván continúa una lista de escaso efecto con Jeraldino, Guille de Amores, Marsà, Mario González, Nico Serrano y Dotor

Borja Jiménez, de espalda, ante Corredera, Manu Rodríguez, Brian Oliván, Queipo, Nacho Martín, Curbelo y Kembo.

Borja Jiménez, de espalda, ante Corredera, Manu Rodríguez, Brian Oliván, Queipo, Nacho Martín, Curbelo y Kembo. / Juan Plaza / LNE

Ángel Cabranes

Ángel Cabranes

Gijón

No es el mes de enero el mejor de los escenarios para reforzarse en el mundo del fútbol. La inactividad, la falta de confianza, o las dos cosas suelen ir de la mano de los jugadores que entran en el radar de los clubes que quieren renovar sus plantillas. El Sporting, que tiene entre sus prioridades firmar un delantero y un extremo en las próximas semanas, va a por su cuarto mercado invernal desde la entrada de Orlegi en el club. Un espacio en el que dio tiempo a sumar siete incorporaciones, la más reciente, la de Brian Oliván, este mismo mes de diciembre. Todas, con mayor o menor participación, han tenido un escaso efecto en el equipo en cuanto a protagonismo. Algunas fueron, sencillamente, un rotundo fracaso.

El primero de los mercados invernales del Sporting desde la entrada en el club de Orlegi fue el más movido. La propiedad se decidió a dar un giro importante al equipo tras un inicio de temporada con dudas. Empezó con el banquillo. La salida de Abelardo tras diferencias con la gestión del equipo llegó poco después de que en el vestuario se le hiciera sitio a Ignacio Jeraldino, delantero que venía de ser descartado en el Atlas y Santos Laguna, los otros dos clubes del grupo. Se quedó un año en Gijón sin hacer un solo gol. Miguel Ángel Ramírez asumió las riendas del equipo y con él llegó el central Marsà, junto al portero Guille de Amores. Este último para asumir el lugar de Diego Mariño, desvinculado del club para irse al Almería de Primera División. Hubo otra salida más, la de José Gragera rumbo al Espanyol por algo menos de 3 millones de euros. El equipo acabó peleando por la permanencia.

El siguiente mercado invernal del Sporting, el de la 2023-24, fue de pocos movimientos, pero acabó con el mejor final de temporada desde la entrada de capital mexicano. El club apostó fuerte por un delantero y el elegido fue Mario González. La llegada del atacante burgalés desde el fútbol estadounidense renovó la competencia con Djuka tras un comienzo de temporada peleando por el play-off. El club se desprendió también de futbolistas en ese mes de enero. Dijeron adiós a la disciplina rojiblanca Jeraldino y Jordan Carrillo. El quinto puesto del equipo dio para disputar el primer y único play-off de ascenso del Sporting con Orlegi en la propiedad. Los rojiblancos cayeron en una disputada primera eliminatoria ante el Espanyol. Mario González cerró su etapa en Gijón con solo dos goles y con un papel menos protagonista de lo que se esperaba de un futbolista de su trayectoria. Ahora, tras una etapa en Portugal, vuelve a pelear por el ascenso, en este caso, con el Burgos.

El mercado invernal de la temporada pasada giró en torno a dar profundidad a una plantilla que había empezado muy bien la campaña y comenzaba a dar avisos de cansancio. Tras un inicio metido incluso en puestos de ascenso directo, el equipo inició un bache de resultados entre noviembre y diciembre que el club pretendió atajar con dos refuerzos estratégicos. Uno, el de Carlos Dotor, centrocampista que se había quedado sin minutos ni oportunidades en el eterno rival, el Oviedo. El otro, Nico Serrano, el extremo por el que se llevaba intentando su contratación durante reiteradas ocasiones y con la dificultad de estar en la agenda de muchos de los rivales directos en Segunda. Tras un estreno prometedor de ambos, la inactividad de Dotor acabó notándose en forma de lesiones. En cuanto a Nico Serrano, su intermitente influencia en el equipo tampoco convenció a quienes esperaban un jugador de banda determinante. El equipo volvió a navegar más cerca de la zona baja que de los puestos altos. La llegada de Asier Garitano para frenar la deriva con Rubén Albés impidió males mayores. La sensación fue la de no acabar de aprovechar o de sacar el máximo rendimiento a las inversiones del mercado invernal.

El Sporting ha vivido cambios antes de intentar reforzar su plantilla en enero. El más importante, el de su entrenador. La llegada de Borja Jiménez en el mes de octubre vino para corregir la dinámica de resultados con Asier Garitano. También para dar algún cambio sobre la confección de la plantilla. La decidida apuesta por firmar a Brian Oliván, libre tras terminar contrato con el Espanyol, ha sido el primero de los movimientos. Se espera, al menos, uno más. El gran objetivo es un delantero, con Karrikaburu y Forés en la agenda. Paralelamente se busca destino a Jordy Caicedo, Kembo y Cortés.

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